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Alisson y su futuro: entre Turín y Anfield

Durante semanas, el futuro de Alisson Becker pareció trazado rumbo a Turín. El guardameta brasileño, referencia absoluta bajo palos en Liverpool, estuvo muy cerca de cerrar un acuerdo con Juventus, con el visto bueno del jugador prácticamente firmado y solo un escollo por resolver: el entendimiento entre clubes.

El plan de la ‘Vecchia Signora’ era claro. Querían al Brazil No1 sin pagar traspaso, conscientes de que el verdadero esfuerzo económico llegaría con el salario. Desde Italia se habló de un contrato 2+1 para el portero de 33 años: dos temporadas garantizadas y una tercera opcional. Un paquete muy atractivo para un futbolista en la recta decisiva de su carrera y con pasado en Serie A.

El propio Alisson, según las informaciones, veía con buenos ojos la idea de regresar al campeonato italiano. El escenario parecía preparado. Pero Anfield aún no había dicho la última palabra.

El giro inesperado: Anfield contraataca

Un informe de TEAMtalk ha introducido un matiz que lo cambia todo: Alisson podría no irse a ninguna parte. De hecho, podría quedarse en Liverpool a largo plazo.

Su contrato actual se extiende hasta 2027, después de que Richard Hughes activara una opción de ampliación por un año. Sobre ese marco, surge ahora la condición que lo puede alterar todo: el brasileño estaría dispuesto a renunciar a Juventus si el Liverpool le pone sobre la mesa un acuerdo de duración similar al que le ofrecen en Turín y garantías claras sobre su estatus en el proyecto.

El mensaje es nítido: Alisson quiere sentirse portero de presente y de futuro en Anfield. No solo bien pagado, también respaldado.

Lesiones, dudas y un relevo que no despega

El problema para el Liverpool es que la ecuación no es sencilla. Alisson arrastra su tercera lesión importante de la temporada. Para un guardameta de élite, ya son demasiados partidos ausentes. Dentro del club, eso ha activado los planes de sucesión.

Giorgi Mamardashvili ha llegado por unas 24 millones de libras, una inversión considerable para un portero que, de momento, no ha demostrado estar al nivel del brasileño. La comparación es dura y todavía no le favorece. Y ahí se abre una brecha.

Con ese contexto, la tentación para Richard Hughes y Arne Slot es evidente: apurar a Alisson un par de campañas más, asumir el riesgo físico y sostener el proyecto sobre un guardameta que, cuando está sano, marca diferencias como pocos en el mundo.

No es una decisión barata. Se estima que el campeón de la Champions con el Liverpool cobra entre 150.000 y 210.000 libras semanales. Extenderle el contrato en términos similares o mejores implicaría un compromiso financiero pesado para un jugador con un historial reciente de lesiones.

Una decisión que marca era

El tablero está claro. Juventus ofrece un puente sólido hacia la última gran etapa de la carrera de Alisson. Liverpool, si responde con un contrato largo y garantías deportivas, le ofrece algo más: la posibilidad de cerrar su gran obra en Anfield.

Entre Turín y Merseyside no solo se disputa un fichaje. Se decide si el ciclo de uno de los porteros más influyentes de la era reciente del club inglés se prolonga o se cierra. Y, sobre todo, si el Liverpool está dispuesto a apostar fuerte, una vez más, por el hombre que cambió su manera de entender la portería.