Andy Robertson se une a Tottenham para liderar la reconstrucción
Tottenham por fin tiene su fichaje de peso para el verano. Y no es cualquiera. Es el capitán de Escocia, un lateral zurdo que ha levantado todos los grandes títulos con Liverpool y que aterriza en el norte de Londres con una mochila llena de medallas y cicatrices de partidos grandes: Andy Robertson.
A los 32 años, el exdefensa de Hull City cierra una etapa legendaria en Anfield y cambia de orilla futbolística, no solo de ciudad. Termina un vínculo de nueve años en Merseyside y llega a Tottenham como agente libre, después de que el club londinense se quedara a las puertas de incorporarlo en enero. Entonces, bajo la dirección de Thomas Frank, el movimiento se cayó cuando Liverpool no logró recuperar a Kostas Tsimikas de su cesión en Roma. Esta vez no hubo freno.
De Zerbi encuentra su primer pilar
Roberto De Zerbi, recién instalado como técnico de Tottenham, recibe así su primera gran pieza para el nuevo proyecto. Y no escondió su entusiasmo. Definió a Robertson como un futbolista al que lleva años admirando, alguien que puede aportar calidad técnica, experiencia, liderazgo y mentalidad ganadora. No es solo un refuerzo para el once. Es una figura para el vestuario.
El mensaje es claro: Tottenham no solo ficha piernas, ficha carácter. De Zerbi necesita voces fuertes para encarar un vestuario que viene de una temporada al límite, salvando la categoría en la última jornada. En ese contexto, un jugador acostumbrado a pelear por títulos y a convivir con la presión semanal se vuelve esencial.
Un palmarés que pesa
La carrera de Robertson en Liverpool habla por sí sola. Desde su llegada en 2017 procedente de Hull, acumuló 378 partidos y se convirtió en una pieza fija en uno de los equipos más dominantes de la era reciente en Inglaterra y en Europa.
Con los reds levantó la Champions League, la FA Cup, dos League Cups y dos títulos de Premier League, incluyendo el segundo campeonato doméstico conquistado en 2025. No son trofeos aislados, son años de competir siempre arriba, siempre en escenarios de máxima exigencia. Esa experiencia es exactamente lo que Tottenham ha echado en falta en sus momentos decisivos.
El director deportivo del club, Johan Lange, subrayó precisamente ese perfil: la calidad, el carácter y el liderazgo que Robertson ha mostrado en una carrera en la que ha peleado y ganado grandes honores de forma habitual. También destacó su profesionalidad y compromiso, virtudes que considera clave para el crecimiento de una plantilla aún en formación y que comparte la ambición de devolver el éxito a la entidad.
Un capitán de selección en plena vigencia
Antes de enfundarse por primera vez la camiseta de Tottenham, Robertson tendrá otra misión de peso: liderar a Escocia en el Mundial de este verano, la primera participación del país en el torneo en lo que va de siglo. El lateral sumará más partidos a sus 92 internacionalidades y llegará a Londres con el ritmo y la tensión competitiva que solo ofrece una gran cita de selecciones.
Ese detalle también importa. Tottenham no ficha a un veterano en retirada, sino a un futbolista que sigue en la élite internacional, con galones y responsabilidad máxima en su selección. Cada minuto al frente de Escocia en el Mundial reforzará la autoridad con la que entrará en el vestuario de su nuevo club.
Desafío inmediato: levantar a un Tottenham herido
A su regreso del Mundial, el escenario no será amable. Le espera un Tottenham en transición, tocado por una temporada en la que coqueteó demasiado con el desastre y aseguró la permanencia en la Premier League solo en la última jornada. No hay margen para una adaptación lenta.
De Zerbi quiere que Robertson marque el tono desde el primer día de pretemporada. Que su mentalidad de campeón impregne las sesiones, que su forma de competir sirva de referencia a una plantilla que necesita recuperar autoestima y hábitos ganadores. El escocés deberá liderar en el campo, pero también fuera de él: empujar en el vestuario, ordenar en la banda izquierda, exigir en los entrenamientos.
Tottenham buscaba un símbolo para su reconstrucción. Con Andy Robertson, ha encontrado algo más que un símbolo: ha encontrado un estándar. Ahora falta saber si el resto del equipo está dispuesto a estar a su altura.
Podría interesarte

México e Inglaterra: un duelo en el Azteca a 2,200 metros

El nuevo Old Trafford: ¿quién pagará la construcción?

Colombia avanza a octavos tras vencer a Ghana

Messi alcanza 20 goles en Mundiales: Argentina brilla en Miami

Colombia avanza a octavos con victoria ante Ghana

Egipto hace historia en el Mundial con Salah como capitán
