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Chelsea coloca dos joyas en la carrera por el premio a mejor joven

Chelsea vuelve a mirar a la élite del fútbol inglés con algo más que ambición: con argumentos. Dos de sus futbolistas emergentes han irrumpido con tal fuerza que sus propias compañeras de profesión las han colocado entre las seis mejores jóvenes del país. No es una casualidad; es el reflejo de una temporada de impacto inmediato en Stamford Bridge.

Una tercera parte de la lista final para el premio a mejor jugadora joven de Inglaterra de la PFA lleva el escudo blue en el pecho. En el mismo escaparate aparecen Laura Blindkilde Brown (Manchester City), Freya Godfrey (London Lionesses), Toko Koga (Tottenham Hotspur) y Olivia Smith (Arsenal). Pero el foco se clava inevitablemente en las dos representantes de Chelsea, que han convertido su primer curso en una declaración de intenciones.

Buurman, de vuelta y al centro del escenario

La historia de Buurman con Chelsea empezó de forma discreta, casi en segundo plano. Firmó por el club en septiembre de 2024 y, acto seguido, regresó cedida al PSV. Parecía un movimiento a medio plazo, de esos que se cocinan sin prisa.

El giro llegó el verano pasado. Integrada por fin en la primera plantilla, la joven se ganó un lugar real en la rotación: 24 partidos en todas las competiciones, un número que habla de confianza técnica y de fiabilidad competitiva. No se limitó a cumplir; dejó huella.

Su primer gol con Chelsea no fue un simple trámite estadístico. Llegó en un escenario de peso, en unos cuartos de final de FA Cup ante Tottenham Hotspur, y lo hizo “en estilo”: un tanto que subraya carácter, que se recuerda en un vestuario y que ayuda a forjar reputaciones. Ese tipo de acciones cuentan mucho cuando son las propias profesionales las que votan.

Thompson, regularidad feroz y olfato goleador

En paralelo, Thompson ha trazado un camino distinto, pero igual de contundente. Llegó el verano pasado desde Angel City y, desde el primer día, se comportó como si llevara años en Cobham.

Los números la respaldan con fuerza: 33 apariciones durante la campaña 2025/26, la cifra más alta de la plantilla junto a Erin Cuthbert. Estar siempre disponible, siempre en el plan, es un valor enorme en un calendario que no perdona.

A sus 21 años, no solo sumó minutos; sumó goles. Nueve tantos en todas las competiciones, solo por detrás de la referencia ofensiva del equipo, Sam Kerr. Es un registro que la sitúa como segunda artillera del grupo y que refleja una mezcla de instinto, madurez y sangre fría en el área que no suele asociarse a una jugadora en su primer año en el club.

Cuando una recién llegada se convierte en pieza casi imprescindible y en segunda máxima goleadora, el vestuario toma nota. Las rivales, también.

Un premio que pesa en el vestuario

El galardón de la PFA a mejor joven de Inglaterra tiene una particularidad que lo hace especial: lo deciden las propias futbolistas profesionales. No es solo un trofeo; es un reconocimiento directo del vestuario al rendimiento, la influencia y la proyección.

Que Chelsea coloque a dos nombres en una lista de solo seis refleja la profundidad de talento que se está construyendo en el club. Habla de planificación, de fichajes bien elegidos y de una integración rápida en un entorno de máxima exigencia.

El desenlace se conocerá el martes 25 de agosto, en el Manchester Opera House, durante la gala anual de la PFA. Allí, bajo los focos, se sabrá si el empuje de Buurman o la contundencia de Thompson se convierten en premio.

Sea cual sea el nombre que se escuche en el escenario, el mensaje ya ha quedado claro: la nueva generación de Chelsea no está esperando su turno. Ya lo está reclamando.