Logotipo completo Gol y tribuna

El futuro de Michael Olise en el Bayern: blindaje hasta 2029

Florentino Pérez ya había encendido la imaginación del madridismo: una oferta de al menos 150 millones de euros por un “superestrella al nivel de Cristiano Ronaldo”, un fichaje histórico para el Real Madrid, una operación “prioritaria” y rápida. Sonaba a golpe de época. Pero el nombre de Michael Olise, uno de los que más ruido generaba en ese contexto, se ha ido desvaneciendo con la misma velocidad con la que el Bayern ha cerrado filas.

En Múnich no hay debate. Hay proyecto.

Max Eberl, director deportivo del Bayern, fue tajante ya en abril cuando le preguntaron por la posibilidad de que el francés abandonara el club rumbo a otro gigante europeo: “No, sencillamente: no. Tenemos un proyecto a largo plazo y Michael es feliz aquí”. Sin matices, sin puertas entreabiertas.

Olise, atado a largo plazo en Säbener Straße, no está contemplando un cambio de aires. Ni siquiera, según las informaciones que llegan desde Alemania, se plantea escuchar cantos de sirena procedentes de la capital española. El mensaje interno coincide con el externo: el extremo francés es pieza central del futuro inmediato del Bayern.

Un contrato sin escapatoria

El contrato de Olise con el campeón alemán se extiende hasta 2029. Y, según Eberl, sin cláusula de rescisión. El propio dirigente lo dejó claro el pasado octubre en una entrevista con la revista 11Freunde, cuando se le cuestionó si el Bayern se estaba quedando atrás respecto a sus rivales internacionales en materia de fichajes.

“Lo que siento que se pasa por alto en este debate es que, con Michael Olise, hemos fichado a un profesional procedente del Crystal Palace que tiene contrato con nosotros hasta 2029 –sin cláusula de rescisión– y que va camino de convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo”.

Las especulaciones sobre una posible compra de su contrato, pese a esas palabras, no desaparecieron. Al contrario: crecieron a medida que el francés, de 24 años, se consolidaba como uno de los futbolistas más determinantes de Europa. La duración del acuerdo, hasta 2029, alimentaba la idea de una operación mayúscula, sólo al alcance de muy pocos clubes.

Cuando el asunto volvió a la palestra a finales de agosto, el director deportivo Christopher Freund optó por el silencio calculado: “Por principio, nunca hablamos del contenido de los contratos”. Ni confirmación ni desmentido, sólo una cortina de discreción muy propia del Bayern.

Florentino, Haaland y la lista de descartados

Mientras tanto, en Madrid, Florentino Pérez ya había marcado su hoja de ruta. El presidente blanco anunció que presentaría una oferta “sustancial” a un “gran club de Champions” por un jugador destinado a protagonizar “el mayor traspaso de la historia del Madrid”. La cifra mínima, según sus propias palabras: 150 millones de euros.

El perfil estaba claro: un delantero de dimensión mundial. El nombre que más encaja en esa descripción es Erling Haaland, prioridad reconocida en el entorno blanco. Y en ese escenario, Pérez ha sido contundente al acotar el tiro: ha descartado de manera categórica movimientos por Michael Olise, Jeremy Doku y Harry Kane. También ha cerrado la puerta a cualquier fichaje procedente del eterno rival, el FC Barcelona.

En paralelo, el máximo dirigente del Real Madrid ha desmentido las afirmaciones de Enrique Riquelme, rival en el terreno electoral, que aseguraba que el fichaje del gran delantero ya estaba cerrado. Pérez quiere controlar el relato y, de paso, rebajar el ruido alrededor de nombres que no entran en sus planes inmediatos. Entre ellos, el de Olise.

El impacto inmediato de Olise en Múnich

El trasfondo de esta protección férrea por parte del Bayern se entiende al mirar los números. Olise llegó el pasado verano procedente del Crystal Palace por 53 millones de euros. No tardó en justificar cada uno de ellos.

Fue el único fichaje nuevo que ofreció un impacto inmediato y rotundo: 22 goles y 31 asistencias en 52 partidos oficiales, una producción ofensiva descomunal para un jugador recién aterrizado en uno de los vestuarios con más presión del continente. Ritmo, desequilibrio, último pase, pegada. Un perfil que cualquier gran club querría en su banda durante la próxima década.

Con esas cifras, no sorprende que las grandes potencias europeas miren hacia Múnich con interés. Pero el Bayern, esta vez, no está en modo vendedor. No con Olise. No con un contrato blindado hasta 2029 y sin cláusula que facilite una fuga.

Un futuro atado a Múnich… por ahora

El escenario, a corto plazo, está claro: Michael Olise seguirá siendo jugador del Bayern. El club bávaro lo presenta como símbolo de su proyecto a largo plazo. Eberl lo define como un futuro candidato a “uno de los mejores jugadores del mundo”. Y el jugador, por ahora, no muestra intención de romper ese camino.

En Madrid, la búsqueda del próximo gran icono ofensivo apunta a otros destinos y otros nombres. En Múnich, el mensaje es igual de firme: si alguien quiere tocar a Olise, tendrá que esperar. Y quizá aceptar que, cuando llegue el momento, ya no será sólo una cuestión de dinero.

El futuro de Michael Olise en el Bayern: blindaje hasta 2029