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Guirassy desea dejar Dortmund: el goleador busca un nuevo desafío

Serhou Guirassy ha tomado una decisión que sacude el vestuario del Borussia Dortmund. Tras dos temporadas tan productivas como intensas en Westfalia, el delantero ha comunicado al club su deseo de marcharse en el próximo mercado de fichajes. No es un amago: su determinación, según Sky Sports, está tomada.

Llegó en 2024 desde el VfB Stuttgart por 18 millones de euros. Una operación entonces notable, que hoy parece una ganga. Desde su aterrizaje en Dortmund, el delantero de Guinea ha firmado 59 goles y 15 asistencias en 95 partidos oficiales. Números de estrella absoluta. Números de jugador que, inevitablemente, mira más arriba.

La relación con el cuerpo técnico es correcta, funcional, sin estridencias. El problema no está ahí. Guirassy no se siente cómodo con el estilo de juego del equipo. Se ve encajonado en un sistema que no explota al máximo sus virtudes y, a los 30 años, entiende que es el momento de dar un salto más en su carrera. Quiere medirse en un contexto todavía más exigente, con un fútbol que le permita vivir más cerca del área y de los grandes títulos.

La decisión no nace de un arrebato. Llega, según las informaciones, tras una reflexión interna sobre su rol actual en el Dortmund. Incluso en una temporada en la que ha marcado 16 goles en la Bundesliga, el delantero arrastra una sensación de incomodidad táctica. No le basta con rendir bien a nivel individual. Quiere algo distinto. Quiere algo más grande. No es casualidad que su nombre figure entre los candidatos al Balón de Oro 2025.

El club, mientras tanto, camina sobre hielo fino. En el contrato de Guirassy hay una cláusula de rescisión de 50 millones de euros, accesible únicamente para un grupo muy selecto de gigantes europeos. Real Madrid, Barcelona, Manchester City, Liverpool, Chelsea, Manchester United y Arsenal tienen la llave para activar esa cláusula sin negociar con el Dortmund. De momento, ninguno ha dado el paso definitivo. Pero el simple hecho de que puedan hacerlo coloca al BVB en una posición delicada.

Alrededor, otros clubes merodean. AC Milan, Tottenham Hotspur y Fenerbahce han mostrado interés y siguen de cerca la situación. Para ellos el escenario es distinto: sin acceso a la cláusula, tendrían que sentarse a negociar directamente con el Dortmund, con el reloj y el mercado jugando su propia partida.

En lo deportivo, el contexto añade más presión. El Borussia Dortmund es segundo en la Bundesliga y cerrará la temporada doméstica con una visita a Werder Bremen el sábado 16 de mayo. Guirassy ocupa actualmente la tercera posición en la tabla de goleadores del campeonato, con esos 16 tantos que sostienen buena parte del peso ofensivo del equipo. Sustituir ese volumen de gol, y esa presencia, exigiría una inversión mayúscula en un mercado donde los delanteros de su perfil cotizan al alza.

Dentro del club, la batalla ya ha empezado. Lars Ricken y Ole Book trabajan para convencer al ariete de que se quede, conscientes de que su salida abriría un agujero deportivo y simbólico. El plan pasa por hacerle ver que sigue siendo el eje del proyecto, que el equipo puede evolucionar tácticamente y que Dortmund aún puede ser el escenario ideal para su prime.

El problema es que, alrededor, el ruido no cesa. Los gigantes europeos observan, miden tiempos, estudian el momento perfecto para moverse. La cláusula de 50 millones convierte a Guirassy en una oportunidad de mercado muy concreta: un goleador probado en la Bundesliga, en plena madurez, con cifras de élite y un precio fijo para los clubes que pueden permitírselo.

Dortmund se aferra a su argumento principal: encontrar otro delantero de este nivel costaría más, mucho más, que retener al que ya tienen. Guirassy, en cambio, mira al horizonte y ve algo distinto: un último gran contrato, un rol central en un candidato permanente a todos los títulos, un fútbol que le permita acercarse todavía más a ese Balón de Oro para el que ya está nominado.

La temporada termina en Bremen. La verdadera batalla, la que puede redefinir el ataque del BVB y el futuro inmediato de Guirassy, empieza justo después. ¿Podrá Dortmund sostener a su goleador cuando Europa entera acecha su cláusula?