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Manchester City reacciona al uso de Haaland en campaña electoral

Manchester City ha pasado de la sorpresa al enfado. El club inglés estudia emprender acciones legales después de que Enrique Riquelme, candidato a la presidencia de Real Madrid, utilizara la imagen de Erling Haaland como promesa estrella de su campaña.

En un programa de televisión, Riquelme apareció con una camiseta de Real Madrid con el nombre de Haaland a la espalda y lanzó un mensaje directo: “Tiene una cláusula de rescisión y le gustaría venir a Real Madrid. Si soy presidente, jugará en Real Madrid”.

La reacción fue inmediata. Primero, un desmentido conjunto del entorno del jugador. Después, un mensaje contundente desde el propio City.

“Las historias que han surgido desde España sobre el futuro de Erling Haaland no son ciertas. No hay ninguna posibilidad de que esto ocurra y no existe ninguna cláusula contractual que lo permita. Estamos considerando emprender acciones legales por el uso de la imagen de nuestro jugador en este contexto”.

Sin cláusula. Sin negociación. Sin permiso. El club de Manchester quiere dejar claro que su delantero no forma parte de ningún juego electoral en la capital española.

Rodri, el otro nombre en la diana

Haaland no fue el único objetivo que Riquelme colocó en el escaparate. El empresario del sector de las energías renovables, de 37 años, también prometió el fichaje de Rodri, pilar del centro del campo de Manchester City.

“Es un gran jugador, en una posición en la que Madrid necesita reforzarse. Hemos hablado con su agente. Tenemos que respetar a su club, pero si soy presidente jugará en Madrid. Haré todo lo posible”, aseguró.

De nuevo, un mensaje directo, casi desafiante, en plena campaña. Y de nuevo, con futbolistas bajo contrato en otro club utilizados como reclamo ante los socios.

Unas elecciones distintas en el Santiago Bernabéu

El contexto explica el tono. Riquelme se ha convertido en el primer rival real de Florentino Pérez en dos décadas. Por primera vez en 20 años, el actual presidente no se presenta sin oposición a unas elecciones en Real Madrid.

La batalla llega tras dos temporadas sin grandes títulos. Un vacío de trofeos que ha alimentado el descontento en la grada del Santiago Bernabéu y ha empujado a Pérez a convocar elecciones para buscar un nuevo respaldo de los socios.

Cerca de 100.000 socios están llamados a votar el domingo 7 de junio. Sobre el papel, Pérez sigue siendo el gran favorito. En la práctica, el ruido de campaña es más alto que en cualquier otro proceso reciente del club.

Promesas, rebajas y una ciudad para los socios

Riquelme ha construido su candidatura sobre una ofensiva de promesas ambiciosas. Habla de “regalos” y de un Madrid más cercano al socio.

En su programa figura la creación de una “ciudad de socios” en los alrededores de la ciudad deportiva, un espacio pensado para los aficionados del club. También ha prometido reducir la cuota anual de socio hasta un 50% si el equipo no gana la próxima edición de la Champions League.

Es una campaña agresiva, con mensajes directos al bolsillo y al corazón del madridismo. Y ahora también al mercado de fichajes, con nombres de primer nivel mundial colocados en el centro del debate.

Mourinho, Klopp y el pulso por el banquillo

La batalla no solo se libra por los jugadores. También por el banquillo.

Riquelme se ha mostrado abiertamente contrario al regreso de José Mourinho, la apuesta de Florentino Pérez. El regreso del técnico portugués solo podría hacerse oficial si el actual presidente gana las elecciones.

El equipo de campaña de Riquelme, en cambio, ha dejado entrever otro objetivo: Jürgen Klopp. El exentrenador de Liverpool aparece como el gran sueño para liderar el nuevo proyecto.

Preguntado por Klopp en una entrevista con The Athletic el mes pasado, Riquelme respondió: “Naturalmente, me encantaría que perfiles de ese calibre, y otros similares, entrenaran a este club”.

Un mensaje calculado. Sin anuncio formal, pero con la suficiente claridad como para que el socio entienda por dónde quiere ir su proyecto deportivo.

La delgada línea entre campaña y conflicto

El uso de nombres propios siempre ha formado parte de las elecciones en los grandes clubes. Esta vez, sin embargo, el movimiento de Riquelme ha cruzado una línea que City no está dispuesto a pasar por alto.

Haaland es uno de los activos más valiosos del fútbol mundial. Rodri, uno de los centrocampistas más determinantes del planeta. Ver sus nombres impresos en una camiseta de Real Madrid y escucharlos como promesas cerradas ha encendido todas las alarmas en Manchester.

City ya ha dejado claro que no existe cláusula de salida en el contrato de Haaland que facilite su fichaje por Real Madrid. Y que no acepta que se utilice la imagen de su delantero como arma electoral.

Ahora, con la posibilidad de acciones legales sobre la mesa y una campaña al rojo vivo en Madrid, la pregunta es evidente: ¿hasta dónde están dispuestos a llegar los candidatos para conquistar el voto de los socios sin desatar una guerra abierta entre gigantes de Europa?

Manchester City reacciona al uso de Haaland en campaña electoral