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Manchester United busca nuevo lateral zurdo: Harry Amass como solución

El Manchester United acelera en el mercado para encontrar un nuevo lateral zurdo. La preocupación es clara: cuánto tiempo más podrá el cuerpo de Luke Shaw sostener el ritmo de una temporada con Champions League. Sin embargo, desde dentro del propio club, una voz autorizada insiste en que la solución ya está en casa. Se llama Harry Amass.

Un verano para blindar la banda

La gran obra de este verano en Old Trafford está en el centro del campo. La directiva, con INEOS al mando, ha puesto en marcha una remodelación profunda del mediocampo de Michael Carrick: el acuerdo por Ederson, motor del Atalanta, ya está cerrado, y las conversaciones para incorporar al joven Mateus Fernandes desde el West Ham avanzan para convertirlo en el segundo fichaje de la zona ancha.

Pero mientras se refuerza el corazón del equipo, en los despachos no pierden de vista la línea defensiva. La reconversión de Patrick Dorgu en extremo bajo las órdenes de Carrick ha dejado a Shaw como único lateral izquierdo senior de la plantilla. Un riesgo demasiado alto para un club que vuelve al máximo nivel europeo.

Shaw, a sus 30 años, viene de una campaña casi perfecta en lo físico. Ha sido titular en todos los partidos de Premier League, sin las lesiones que han marcado buena parte de su carrera en M16 y que incluso le dejaron fuera, por poco, de la lista de la selección inglesa para el Mundial. Pero hay un matiz clave: el calendario ha sido amable. Sin competiciones europeas y con eliminaciones tempranas en las copas, el desgaste ha sido menor. Eso se acaba.

Con la clasificación a la Champions asegurada gracias a un tercer puesto en liga, el United se prepara para un calendario mucho más cargado. En el club asumen que los minutos de Shaw deberán administrarse con bisturí para evitar una recaída que nadie quiere volver a ver.

De ahí la búsqueda de un lateral zurdo joven. En la Premier, los nombres mejor colocados son Lewis Hall, del Newcastle United, y Myles Lewis-Skelly, del Arsenal. Fuera de Inglaterra, Nathaniel Brown, del Eintracht Frankfurt, y Alejandro Balde, del Barcelona, aparecen en la lista de seguimiento. Todos con proyección, todos con coste elevado.

Y, sin embargo, Charlie McNeill levanta la mano y señala hacia el vestuario de Carrington.

El aval de un ex de la casa

McNeill, delantero formado en la academia del United y ahora jugador del Sheffield Wednesday, no duda al hablar de Harry Amass. Para él, el lateral ya tiene nivel de Old Trafford.

Amass llegó desde la cantera del Watford en 2023, con el cartel de proyecto importante. No tardó en justificarlo: el año pasado, bajo las órdenes de Ruben Amorim, debutó con el primer equipo en una victoria por 3-0 ante el Leicester City y terminó acumulando diez apariciones en todas las competiciones. Un aterrizaje firme, sin ruido, pero con contenido.

Tras participar en la pretemporada veraniega, el club decidió que un préstamo de seis meses era el siguiente paso lógico para su desarrollo. Destino: Sheffield Wednesday. En la ciudad del acero, el londinense brilló. No sólo jugó, dominó. Encadenó dos premios consecutivos a Jugador del Mes, en noviembre y diciembre, en medio de una temporada gris y plagada de problemas para el conjunto de Yorkshire. En un contexto hostil, se convirtió en una de las pocas buenas noticias.

El impacto fue tal que el Wednesday quiso retenerlo. No lo consiguió. En enero, el United lo repescó y lo envió cedido al Norwich City, convencido de que podía seguir creciendo en Carrow Road. El plan se truncó de golpe: a los pocos días de su debut con los Canaries, una grave lesión en los isquiotibiales cortó la temporada de raíz.

Ahí apareció otra faceta del futbolista. Trabajo silencioso, gimnasio, rehabilitación. Nada de focos, todo de sacrificio.

Desde la distancia corta, McNeill quedó impresionado por lo que vio en Hillsborough. Lo define como un talento “ridículo”, un jugador “tan bueno con el balón” y sin miedo al choque. Y remata con una convicción que en Old Trafford escuchan con atención: está “lo bastante preparado como para tener futuro” en el primer equipo.

El espejo de Shaw y la factura del mercado

En el plano técnico, Amass encaja en el molde moderno de lateral que el United ya conoce con Shaw: cómodo en la salida de balón, limpio en la conducción, capaz de asociarse por dentro y por fuera. Su perfil encaja con la idea de Carrick, que pide laterales que no sólo cierren su banda, sino que también construyan juego.

Las dudas han girado, sobre todo, en torno a su físico. Ese punto, según quienes le rodean, ha cambiado de forma notable. El trabajo durante los meses de recuperación le ha permitido ganar fuerza y consistencia, algo clave para sobrevivir a la exigencia del fútbol inglés de alto nivel.

El plan inmediato es claro: Amass tendrá la oportunidad de ganarse un sitio en la pretemporada con Carrick. No será un premio simbólico. Con la banda izquierda bajo revisión, cada sesión contará.

INEOS hace números. Lewis Hall, el objetivo principal en el mercado, comparte muchas virtudes con Amass: zurdo, técnico, con proyección ofensiva y margen de mejora defensiva. La diferencia está en la factura. El Newcastle United puede exigir hasta 70 millones de libras por su lateral. Una inversión mayúscula para una posición en la que quizá la respuesta ya viste de rojo.

Si el juicio de McNeill se confirma sobre el césped, el United podría encontrar en su propia academia el refuerzo que buscaba fuera. Y la próxima temporada, cuando suene el himno de la Champions en Old Trafford, la pregunta será inevitable: ¿estará Harry Amass alineado sobre esa línea de cal izquierda que tantos quebraderos de cabeza ha dado en los últimos años?