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Manchester United y la apuesta por Igor Thiago: ¿una excepción costosa?

Manchester United prepara un verano de cirugía mayor. En Old Trafford quieren un equipo que no solo regrese con fuerza a la Champions League, sino que también aguante el pulso de una carrera seria por la Premier League. Después del tercer puesto firmado bajo el mando de Michael Carrick, el siguiente paso ya no se discute: hay que pelear por el título.

INEOS está dispuesto a respaldar ese salto. Sobre la mesa, unos 200 millones de libras para fichajes, más lo que se recaude en salidas. Un plan agresivo, pensado para sacudir un vestuario que necesita aire nuevo en varias líneas.

El motor del equipo y algo más

El centro del campo es el primer gran frente. Con Casemiro ya fuera y el club dispuesto a escuchar ofertas por Manuel Ugarte, la idea es clara: llegarán al menos dos centrocampistas, quizá tres, para reconstruir por completo la sala de máquinas.

El primer paso está prácticamente dado. El fichaje de Ederson, pieza clave del Atalanta, se encamina a ser la primera incorporación oficial de la era Carrick. Un mensaje directo sobre el tipo de equipo que United quiere ser: más intenso, más dinámico, más fiable con y sin balón.

Pero el plan no se queda en el mediocampo. En la lista de prioridades también figuran un lateral izquierdo y un delantero centro. Y aquí aparece el primer giro.

El verano pasado, el club ya invirtió 73 millones de libras en Benjamin Sesko. El esloveno, de 23 años, es el proyecto de ‘9’ de futuro. Sin embargo, en Manchester no quieren dejarlo solo ante el mundo. Buscan un ariete que compita con él, que lo libere de presión y que, al mismo tiempo, le sirva de referencia en el día a día.

La idea inicial era clara: un delantero experimentado, curtido, capaz de asumir responsabilidades inmediatas. Pero el mercado, y una oportunidad muy concreta, han abierto una puerta distinta.

La excepción llamada Igor Thiago

Según el periodista Ben Jacobs, el club está dispuesto a romper su propio guion por un nombre: Igor Thiago, delantero del Brentford.

No es precisamente el perfil veterano que se había descrito. Tiene 24 años. Pero sus números hablan con demasiada fuerza como para ignorarlos. Cerró la última temporada como segundo máximo goleador de la Premier League, solo por detrás de Erling Haaland, con 22 goles en 38 partidos.

En Old Trafford lo conocen bien. Dos goles en tres encuentros contra United con la camiseta del Brentford han dejado huella. Y no solo ahí: el brasileño, internacional en tres ocasiones, también ha trasladado esa efectividad a su selección, con el mismo registro de dos tantos en tres partidos. Su presencia en la lista de Carlo Ancelotti para el Mundial solo refuerza su proyección.

No extraña que esté “muy presente” en la agenda de fichajes del club este verano. Pero el interés tiene letra pequeña.

Un fichaje condicionado y un precio que asusta

Para que la operación despegue, primero debe salir otro delantero. United está abierto a dejar marchar a Joshua Zirkzee, con un posible regreso a la Serie A ya sobre la mesa. La intención es clara: usar el dinero que deje su traspaso para lanzarse con fuerza a por Igor Thiago.

Brentford, por supuesto, no está dispuesto a regalar a su estrella. El club londinense se prepara para defender su posición con un precio que roza lo disuasorio: alrededor de 70 millones de libras (81 millones de euros, 94 millones de dólares). Una cifra pensada, precisamente, para frenar a los gigantes que rondan al jugador.

Aun así, dentro de United hay quien considera que el esfuerzo merece la pena. Ben Jacobs apunta que Jason Wilcox ve en Thiago una inversión de peso, un delantero capaz de marcar una época en el club, y que está preparado para ir “un paso más allá” para cerrar el acuerdo.

No es solo una cuestión de estadísticas. Thiago suma ya 90 goles entre clubes y selección a lo largo de su carrera profesional. Para un futbolista que apenas entra en la madurez competitiva, el techo parece muy alto.

Competencia fuerte y un futuro abierto

El problema para United es que no está solo. El interés en Igor Thiago no se limita a Old Trafford. El corresponsal de fichajes Graeme Bailey ya ha informado de que Chelsea también sigue de cerca al delantero, otro gigante dispuesto a reforzar su ataque con un goleador contrastado en la Premier League.

El escenario se complica aún más por la situación contractual del jugador. Thiago firmó un nuevo contrato de larga duración con Brentford a principios de año, lo que coloca al club en una posición de fuerza en cualquier negociación. Pero eso no garantiza que vaya a seguir en el Gtech Stadium cuando arranque la próxima temporada.

Su participación en el Mundial puede cambiarlo todo. Un buen torneo con Brasil elevaría todavía más su valor y su perfil, alimentando la subasta y endureciendo las posturas de Brentford. Si ya ahora piden una cifra “de vértigo”, tras una gran actuación con la selección el listón podría subir aún más.

Manchester United se encuentra, por tanto, ante una decisión clave: mantener la hoja de ruta y apostar por un delantero veterano que complemente a Sesko, o romper el molde, hacer una excepción costosa y construir el futuro del ataque alrededor de un goleador de 24 años que ya ha demostrado que puede castigar a cualquiera en la Premier League.

Si la apuesta es Igor Thiago, no será solo un fichaje más. Será una declaración de intenciones sobre cómo quiere competir el United en los próximos años. Y en un mercado donde los grandes delanteros se cuentan con los dedos de una mano, la pregunta ya no es solo cuánto cuesta, sino cuánto se puede permitir el club dejarlo escapar.