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Michael Carrick y la FA Youth Cup: Inspiración para el Manchester United

Michael Carrick estará en la grada cuando el Manchester United busque levantar la FA Youth Cup. Y, según Darren Fletcher, eso basta para encender a sus chicos.

Desde que reemplazó a Ruben Amorim en enero como técnico del primer equipo, Carrick se ha dejado ver con frecuencia en los partidos de la academia. No son visitas de cortesía. Para Fletcher, son la prueba más clara de que el entrenador principal cree de verdad en la cantera.

El escocés afronta su primera temporada al frente del equipo Sub-18 con la posibilidad de cerrarla a lo grande: conquistar la 12ª FA Youth Cup del club, un récord absoluto, nada menos que en casa del rival de siempre, el Manchester City.

Carrick, presente y mensaje claro

El escenario del jueves será el Joie Stadium, con capacidad para apenas 6.000 aficionados. Carrick ya ha expresado su decepción por no jugar en un recinto mayor. Aun así, estará allí, como ya estuvo el 8 de mayo, cuando vio a los Sub-21 del United derrotar al City en la semifinal del play-off de la Premier League 2.

No es un detalle menor. Su hijo Jacey forma parte de la academia, aunque no ha participado en el recorrido en la Youth Cup. Pero la presencia del técnico del primer equipo pesa por sí sola.

“Todos los jugadores lo adoran cuando el entrenador del primer equipo está allí”, explica Fletcher. “Demuestra que le importa y que tiene los ojos puestos en ellos. Les inspira”.

Para el excentrocampista, que llegó al United con 15 años, la escena encaja con la esencia del club. “Deja claro que este es un club que piensa en los jóvenes y no solo habla de ello. Eso ha sido así a lo largo de la historia, pero cuando lo ves en acción cobra vida. Es poderoso y a los padres les gusta”.

Fletcher elige el camino largo

Tras la destitución de Amorim en enero, Fletcher tomó las riendas del primer equipo de manera interina durante dos partidos. Tenía sobre la mesa la opción de integrarse en el cuerpo técnico de Carrick de forma permanente. Decidió otra cosa.

Prefirió volver a su puesto con los Sub-18, el rol que asumió al inicio de la temporada y que considera el primer peldaño de una carrera que quiere construir en los banquillos. No hay atajos.

Fletcher asegura que ha disfrutado del trabajo con los jóvenes, de ver su evolución y, sobre todo, de su hambre por aprender. Ya no se limpian botas como antaño, pero el mensaje de disciplina y pertenencia se mantiene.

“Ya no es limpiar botas, son cosas como sacar los balones o recoger el material”, detalla. “Colocar bien las sillas de la sala de reuniones, llenar las botellas de agua”.

Todo está organizado. “Están todos en un turno rotatorio. Todo el mundo baja algo del autobús, incluso los entrenadores. No es un castigo, es para asegurarnos de que todo queda ordenado. Sacamos las cosas y las volvemos a guardar, para mostrar que todos estamos en esto juntos”.

Un grupo sólido y un nombre propio

Fletcher evita señalar a un solo futbolista. No quiere estrellas prematuras ni comparaciones internas. “No tengo ningún jugador que haya tenido dificultades este año”, es su forma de verlo.

Sin embargo, hay nombres que inevitablemente acaparan más miradas. Uno de ellos es JJ Gabriel.

El delantero, de 15 años, acarició durante buena parte del curso la Bota de Oro de la Premier League Sub-18. La perdió en el esprint final, cuando Teddie Lamb, del City, firmó una racha descomunal: 16 goles en sus últimos 12 partidos.

Aun así, el impacto de Gabriel fue tal que terminó siendo elegido jugador de la temporada de la Premier League Sub-18. Un reconocimiento que, a su edad, pesa.

El atacante londinense apunta a tener minutos en la pretemporada del primer equipo este verano. Todo indica que su horizonte es amplio, muy amplio.

“JJ es un talento increíble”, asegura Fletcher. “Es un chico fantástico. Lleva al campo cada día una enorme ilusión por aprender, por jugar, por tener el balón. Está desesperado por mejorar, por progresar. Acepta bien la crítica constructiva y tengo una gran relación con él”.

El técnico, eso sí, insiste en el contexto. “Tenemos que recordar que es un niño y que forma parte de un equipo realmente bueno. Sus compañeros también le han ayudado”.

Los goles, sin embargo, marcan diferencias. “JJ ha marcado los goles y los goles siempre se llevan los focos. Tiene un futuro enorme y es alguien con quien he disfrutado muchísimo trabajando”.

Lo que venga después ya no depende de él. “Sus próximos pasos los decidirán personas por encima de mí. Queremos que suba y triunfe, así que tenemos que ponerle en la mejor posición para que lo consiga”.

El jueves, en el Joie Stadium, con la FA Youth Cup en juego y Michael Carrick en la grada, los chicos de Darren Fletcher tendrán una oportunidad que define carreras. Y en un club como el Manchester United, esas noches nunca son solo un trofeo: suelen ser el primer capítulo de algo mucho más grande.