Sergej Jakirovic y Hull City: A un Paso de la Premier League
Sergej Jakirovic no se anda con rodeos. Si alguien le hubiera dicho en agosto que Hull City estaría a dos victorias de la Premier League, su respuesta habría sido simple: “loco”. Hoy, a mediados de mayo, ese “loco” es la realidad que tiene al técnico bosnio y a sus jugadores a un paso de Wembley.
El lunes por la noche, en The Den, les espera Millwall en la vuelta de la semifinal del play-off de Championship. Tras el 0-0 del viernes en el MKM Stadium, una tercera victoria consecutiva de los Tigers en ese escenario londinense les bastaría para sellar billete a la final del 23 de mayo. El premio es brutal: seguir soñando con regresar a la élite.
De un embargo a la puerta de la Premier
“Este es el sueño, especialmente cuando empezamos con el embargo de fichajes y todo”, recordó Jakirovic en BBC Radio Humberside. No exagera. Hull arrancó la temporada condicionado, mirando más a la supervivencia que al ascenso. Hoy, el discurso ha cambiado de acera.
“Ha sido una temporada increíble para nosotros. Estamos a dos partidos de la Premier League y vamos a hacer todo lo posible para llegar”, subrayó el técnico de 49 años. No es una frase de manual, es la constatación de un equipo que ha ido derribando pronósticos.
“Te habría dicho que estabas loco si me ofrecías esto al inicio de la temporada, nadie habría apostado por este escenario. Estoy muy orgulloso. No se le puede quitar nada a los jugadores esta temporada, pero el trabajo aún no está terminado”.
Ahí está la clave. Orgullo, sí. Autocomplacencia, ninguna.
Fatiga, rotaciones y un ojo puesto en Bannan
El empate sin goles en la ida dejó sensaciones mezcladas. Hull lo dio todo, pero el propio Jakirovic admite que hay margen de mejora y que el peaje físico puede pasar factura en el sur de Londres.
“Vamos a ir justos en algunas zonas”, reconoció. No por una plaga de lesiones, sino por el desgaste y la rapidez entre un partido y otro. Darko Gyabi es seria duda para la cita en The Den. “El viernes lo dimos todo. Podíamos haber jugado mejor, en algunas situaciones tomar mejores decisiones”.
El cuerpo técnico ha exprimido cada hora desde el pitido final en el MKM Stadium. Sesiones de vídeo, correcciones, detalles finos. “Hemos mostrado algunos clips de lo que tenemos que mejorar, de cómo manejar ciertas situaciones, especialmente cuando entra Barry Bannan. Espero que arreglemos esas cosas y tengamos un rendimiento aún mejor con balón”.
El plan pasa también por el banquillo. No solo importa el once. Importa quién puede cambiar un partido al minuto 60 o 70. “Tenemos algunas posiciones en las que vamos cortos, no hay lesiones, es fatiga. Muchos jugadores han vuelto de lesiones y ahora tienen que darlo todo. Intentamos sacar lo mejor de lo que tenemos ahora mismo. Es muy importante quién pueda entrar después del minuto 60 o 70, porque puede que los necesites para jugar 120”.
El mensaje final es claro, casi un mantra para el vestuario: “Al 100% vamos a tener ocasiones, tenemos que aprovecharlas”.
Mantener la cabeza fría en el infierno de The Den
El escenario no engaña a nadie. The Den, una semifinal de play-off, la Premier League al fondo. La atmósfera será eléctrica, hostil, ruidosa. Justo el tipo de contexto que pone a prueba el pulso de un entrenador.
Jakirovic ya pagó caro su temperamento con una sanción que le dejó fuera del último partido de liga ante Norwich. Esta vez promete otro guion. “Es muy importante mantener la cabeza fría, incluido yo y mi cuerpo técnico. Ya he tenido experiencia esta temporada. Mi objetivo ahora es mantener la calma, pase lo que pase en el campo, seguir concentrado e intentar ayudar al equipo y al staff”.
Su carrera le ha curtido en escenarios extremos. Él mismo recurre a Turquía para explicar por qué no se va a dejar arrastrar por el ruido. “Tenemos una experiencia increíble. En Turquía, cuando vas a Galatasaray, Fenerbahce o Besiktas, no puedes oír nada, ni siquiera el silbato del árbitro”.
La conclusión es casi una advertencia para los suyos: “Tenemos que recordar que es 11 contra 11, los que están en la grada no pueden jugar”.
Un ojo en Wembley… y otro en la polémica del otro lado del cuadro
Al otro lado del cuadro esperan Southampton o Middlesbrough. De ahí saldrá el rival en Wembley el 23 de mayo. Pero el foco no solo está en lo deportivo. La eliminatoria se ha visto sacudida por las acusaciones de espionaje sobre Southampton, acusado por la EFL de haber espiado un entrenamiento de Middlesbrough antes del 0-0 de la ida.
Jakirovic no esquivó el tema y se alineó con el técnico de Boro, Kim Hellberg. “No está bien. Entiendo completamente a Kim”, afirmó. La imagen del apretón de manos frío entre Hellberg y el entrenador de Southampton, Tonda Eckert, lo dice todo. “Lo vi, fue muy frío. No es fair play. No es bueno para la imagen de la liga. Estás en los titulares de todos los países. Entiendo completamente a Middlesbrough y a su entrenador”.
El bosnio comparó el caso con una trama de película de espías, “como de James Bond”, pero se detuvo ahí. No quiso jugar a juez ni a legislador. “Es una decisión muy grande. No conozco las reglas”, admitió cuando se le preguntó por un posible castigo a Southampton.
Mientras la polémica salpica al otro lado del cuadro, Hull City se aferra a algo mucho más sencillo y a la vez mucho más difícil: 90 minutos en The Den, quizá 120, para seguir viviendo un sueño que en agosto parecía una locura. Ahora la pregunta es otra: ¿tendrán la sangre fría y la puntería para convertirlo en realidad?






