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Sir Jim Ratcliffe y la tormenta judicial que sacude al Manchester United

El proyecto Manchester United bajo el paraguas de Ineos vive días de euforia deportiva y ambición pública… mientras su máximo jefe, Sir Jim Ratcliffe, queda atrapado en una tormenta judicial que salpica de lleno a su imagen.

Según documentos del Tribunal Superior, la leyenda olímpica de la vela Sir Ben Ainslie asegura que recibió una amenaza del entorno de Ratcliffe: si no entregaba los activos y la propiedad intelectual de su equipo, el multimillonario iría a por él, con la frase “burn your house down” como detonante del escándalo. El supuesto mensaje habría llegado a través de Jean‑Claude Blanc y Rob Nevin, director ejecutivo y presidente de Ineos Sport, en la oficina de Ainslie en Barcelona, en octubre de 2024, horas antes de que el regatista británico intentara hacer historia en la America’s Cup frente a Nueva Zelanda.

Ratcliffe, valorado en más de 13.500 millones de libras, había inyectado millones en el proyecto Athena Racing de Ainslie para construir un barco de 180 millones destinado a la campaña de 2024. La relación saltó por los aires el año pasado. En abril, el actual copropietario del United llevó el caso a los tribunales para forzar la devolución de esa embarcación. El litigio añade una capa de tensión a un verano en el que el club de Old Trafford pretende proyectar una imagen de control, modernidad y poderío en el mercado.

Mientras el dueño batalla en los despachos, en Manchester se diseña una reconstrucción deportiva a gran escala. Y ahí aparece otra figura clave.

Steve Holland, del choque con Ben White al cerebro silencioso de Carrick

En Carrington, muchos le llaman “el número dos perfecto”. Steve Holland, asistente de Michael Carrick, ha pasado de ser protagonista de una de las mayores polémicas recientes de la selección inglesa a convertirse en el gran consejero en la sombra del banquillo del United.

Su estilo es casi lo opuesto al ruido mediático. Reservado, de pocas palabras, pero con una autoridad que se siente cada vez que abre la boca. Esta temporada se le ha visto a menudo sentado junto a Carrick en los partidos de la academia, animando incluso a los veteranos a caminar hasta los campos de los sub‑18 después del entrenamiento para ver a los chavales. Un mensaje claro: la cultura del club empieza por ahí.

Holland ha sido determinante en un cambio clave: acortar las sesiones y elevar la intensidad. Menos tiempo en el césped, más ritmo, más exigencia. No predica solo con la teoría. Mientras muchos aún celebraban el 3‑2 en el Emirates ante el Arsenal en enero, el técnico ya repasaba el vídeo del partido con Carrick en el viaje de vuelta, preparando el siguiente duelo frente al Fulham.

Su reputación, sin embargo, viene marcada por una vieja herida. En Qatar, durante el Mundial de hace tres años, fue el epicentro de la ruptura con Ben White. Todo arrancó con una especie de examen táctico. Tras preguntar a Kyle Walker por el sistema del Manchester City, Holland lanzó una cuestión directa al lateral del Arsenal sobre el funcionamiento de su propio equipo. White no supo responder. La reacción del técnico, delante de todo el grupo, fue tajante: el defensa no estaba “suficientemente interesado” en el fútbol.

Ese episodio, uno de varios desencuentros, desembocó en la marcha del jugador del campamento de Inglaterra por “motivos personales”. White no volvió a la selección mientras Holland siguió en el staff. Solo reapareció con la llamada sorpresa de Thomas Tuchel el pasado marzo, antes de caer lesionado de la rodilla. Hoy, lejos de la selección, Holland se ha rearmado en Old Trafford, donde su influencia crece en un vestuario que le respeta y en un cuerpo técnico que se apoya en su experiencia.

Maguire, vacaciones en Barbados tras el golpe mundialista

Mientras tanto, Harry Maguire ha elegido el Caribe para lamerse las heridas. El central del United, fuera del último Mundial, se refugió en Barbados junto a su esposa Fern. Nada de sedes mundialistas, sí arena blanca y aguas turquesas al otro lado del Atlántico.

La pareja posó en un entorno idílico con el océano de fondo, en una escena de cita romántica lejos de los focos y la presión. En otra imagen, ambos aparecen relajados: Maguire, con camisa holgada; Fern, con bikini y falda. Hubo también tiempo para el golf, acompañado por su excompañero en Inglaterra Jordan Pickford, que hizo una breve escapada antes de incorporarse a la concentración de los Three Lions en Florida. Un respiro para un futbolista cuya situación internacional sigue en el aire.

El plan Berrada: título de Premier en dos años y mercado sin locuras

En los despachos del club, Omar Berrada pone voz al nuevo plan maestro. El director ejecutivo del United asegura que la entidad está “en un buen lugar” para conquistar la Premier League en un plazo de dos temporadas. El objetivo interno es claro: levantar el 21.º título liguero antes de 2028, año del 150.º aniversario del club.

La ambición no se esconde: “Idealmente, lo hacemos la próxima temporada, y si no, la siguiente”, ha explicado. Berrada presume de avances sobre el césped y anuncia que el club seguirá invirtiendo en distintas áreas, con un mensaje insistente: sostenibilidad financiera e innovación comercial, sin repetir los errores de los contratos gigantescos de Casemiro, Antony, Jadon Sancho o Donny van de Beek.

El modelo a seguir ya tiene ejemplo reciente. El verano pasado, el United gastó más de 200 millones de libras en Matheus Cunha, Bryan Mbeumo, Benjamin Sesko y Senne Lammens. Una mezcla de juventud, proyección y experiencia que, según el propio Berrada, será el molde a replicar: fichajes contrastados en la Premier combinados con talento emergente de otras ligas. El mensaje al mercado es nítido: no habrá chequera abierta ni sumisión a las comisiones de agentes.

El primer movimiento de este verano ya está encaminado: el centrocampista Ederson, de Atalanta, por 38‑39 millones de libras. El acuerdo está cerrado, pero el traspaso no se procesará por completo hasta principios de julio, cuando se abra el registro internacional. La normativa italiana y el sistema de transferencias de la FIFA (ITC) impiden inscribirle en la Federación inglesa antes del 1 de julio. Ederson ya ha dado el sí, pero no podrá aparecer legalmente en la lista de jugadores del United hasta entonces.

Un mercado rojo: Tchouameni, Leao, laterales izquierdos y salidas necesarias

La agenda de fichajes es extensa. En el centro del campo, el nombre de Aurelien Tchouameni sigue en la lista de deseos. El francés, de 26 años, vive un momento tenso en el Real Madrid tras dos encontronazos en entrenamientos con Federico Valverde que, según se apunta, han fracturado parte del vestuario y podrían forzar la salida de uno de los dos. Con el United buscando un relevo de peso para Casemiro, la ecuación parece tentadora. El precio estimado ronda los 60 millones de libras.

En las bandas, Rafael Leao aparece como oportunidad de mercado. El portugués quiere un salto a la Premier y tanto Arsenal como United están atentos. AC Milan estaría dispuesto a dejarle salir por unos 43 millones, una cifra que llama la atención para un jugador capaz de dinamitar defensas desde la izquierda. Galatasaray también prepara una oferta, pero el atractivo de Inglaterra pesa.

La defensa, y en concreto el lateral izquierdo, es otra prioridad. El club estudia tres opciones: Lewis Hall, de Newcastle; Alejandro Balde, de Barcelona; y Nathaniel Brown, de Eintracht Frankfurt. Hall, gran debilidad del director de fútbol Jason Wilcox, está tasado en torno a 70 millones de libras. Newcastle, después de la venta de Anthony Gordon al Barcelona por una cantidad similar, ya no se ve obligado a vender más, lo que endurece la negociación. Balde y Brown, ambos de 22 años, encajan en el perfil de juventud y proyección que buscan los dirigentes.

No todas las operaciones, sin embargo, dependen del United. West Ham, recién descendido al Championship, necesita recaudar más de 100 millones de libras en ventas y ha fijado un mínimo de 80 millones por el centrocampista portugués Mateus Fernandes. Pese a los rumores, fuentes del club londinense insisten en que no han recibido contacto directo del United ni de ningún otro equipo por el jugador. El mercado doméstico entre Premier y EFL se abrirá el 15 de junio, y ahí empezarán las verdaderas maniobras.

En el capítulo de posibles llegadas desde la Premier, el nombre de Iliman Ndiaye, del Everton, también se ha vinculado al United. El senegalés ha rechazado renovaciones, con las cláusulas de rescisión generando tensión. Aun así, desde Goodison Park no sienten urgencia por vender, aunque una gran oferta podría poner a prueba la postura de David Moyes, decidido a retenerle.

Ugarte, Onana y las piezas que pueden salir

Entre las salidas, Manuel Ugarte se perfila como uno de los casos más claros. Tras una etapa gris desde su llegada desde Paris Saint‑Germain, el uruguayo de 25 años está en la rampa de salida. El United le valora en torno a 25 millones de libras, y Crystal Palace y Everton ya han mostrado interés para reforzar sus centros del campo.

En la portería, el rompecabezas sigue. Andre Onana, cedido la pasada temporada al Trabzonspor, regresará a la pretemporada del United tras el Mundial. Su futuro no está definido, pero todo apunta a que, si se queda, partirá por detrás de Senne Lammens, mientras Altay Bayindir buscaría minutos lejos de Old Trafford. La decisión final llegará una vez el cuerpo técnico vea a todos sobre el césped.

Dalot, la infancia al borde de la tragedia y una obsesión: entrenar

En medio de tanto ruido de mercado, una historia personal recuerda por qué muchos jugadores del United miran el fútbol con una intensidad distinta. Diogo Dalot ha relatado cómo, con solo 12 años, sobrevivió a un accidente de coche casi fatal… y lo único que le preocupaba era no perderse el entrenamiento.

Camino de una sesión con el Porto, Dalot viajaba con el padre de un amigo cuando el coche volcó en la autopista y quedó boca abajo. Vidrios rotos, humo, caos. El joven lateral logró desabrocharse el cinturón, salir por la ventanilla trasera y correr lejos del vehículo. Todos salieron con vida. Cuando sus padres llegaron, su madre lloraba desconsolada. Su padre, entre el susto y el alivio, se preparaba para llevarle al hospital. Dalot solo pensaba en otra cosa: “Si me pierdo el entrenamiento, mañana no estaré en la convocatoria”.

Su progenitor terminó conduciéndole a Porto, no al hospital. Una escena que define la mentalidad de un futbolista que afronta su segundo Mundial con Portugal y que hoy es pieza importante en el vestuario de Carrick.

Rashford, Bayern en el horizonte y un salario que lo condiciona todo

En el frente ofensivo, Marcus Rashford vive un verano de incógnitas. Un posible traspaso al Bayern de Múnich depende, sobre todo, de su salario. El delantero inglés, que preferiría seguir en Barcelona según se ha apuntado, podría verse obligado a encontrar nuevo club para la próxima temporada y las siguientes si la situación contractual no se resuelve.

La operación, por ahora, se mueve en despachos y reuniones, sin acuerdo cerrado. Pero la mera posibilidad de ver a Rashford vestido de bávaro añade otra capa de intriga a un mercado en el que el United ya ha dejado claro que no quiere repetir errores financieros.

Entre demandas judiciales, fichajes millonarios, técnicos silenciosos que mueven hilos desde la sombra y estrellas que se juegan su futuro, el nuevo United de Ineos camina sobre una cuerda fina. La pregunta ya no es si el club tiene un plan. Es si será capaz de ejecutarlo a la velocidad que exige una Premier que no espera a nadie.

Sir Jim Ratcliffe y la tormenta judicial que sacude al Manchester United