Arteta y Timber listos para la final de Champions en Budapest
Mikel Arteta aterriza en Budapest con la Premier League recién conquistada y una certeza clave para la final de la Champions League: Jurrien Timber está en condiciones de salir de inicio. En un Arsenal que ha exprimido cada gota de energía en una temporada memorable, el parte médico se convierte en la primera batalla ganada antes de enfrentarse al campeón vigente, Paris Saint-Germain, en el Puskas Arena.
El técnico confirmó en la rueda de prensa previa que Timber, aquejado de un problema en la ingle, ha dejado atrás las molestias. El defensor viajó con el grupo a Hungría y su presencia en el avión ya había encendido el optimismo; ahora, la luz es verde. Arteta recupera así una pieza que le ofrece salida limpia de balón, agresividad en los duelos y versatilidad táctica en una cita que no admite titubeos.
El viaje a Budapest no es un simple desplazamiento más. El equipo llega después de levantar el trofeo de la Premier en Selhurst Park el pasado fin de semana, una celebración que podría haber invitado a la relajación. Pero el vestuario ha cambiado de chip con rapidez. El objetivo ya no es la foto con el trofeo liguero, sino la oportunidad de cerrar el curso con un doblete histórico ante un PSG que defiende corona y estatus.
Portería y Lesiones
En la portería, todas las miradas apuntan a David Raya. El guardameta se perdió la última jornada de liga frente a Crystal Palace por problemas en la espalda, el glúteo y el hombro. Un cóctel físico incómodo para cualquiera, mucho más para un portero. Sin embargo, dentro del club confían en que esté disponible para la final. Su temporada, marcada por paradas decisivas y una calma contagiosa en la salida de balón, lo coloca como pieza central del plan de Arteta si recibe el visto bueno definitivo.
En ataque, el susto reciente se llama Noni Madueke. El extremo se retiró con una lesión en los isquiotibiales en ese mismo duelo ante Palace, un gesto que encendió las alarmas a pocos días del viaje a Hungría. Las primeras informaciones apuntaron a una sustitución por precaución, y el propio Arteta despejó dudas en la comparecencia previa al choque frente a PSG: el internacional inglés está bien. El mensaje es claro: Madueke está en condiciones de entrar en los planes para una final que exigirá desborde, ritmo y profundidad desde las bandas.
No todas las noticias, sin embargo, llegan con sonrisa. Ben White se queda fuera de la ecuación. El defensor sufrió una lesión de rodilla de entidad en la victoria frente a West Ham United, un golpe que puso punto final a su temporada antes de tiempo. Su ausencia obliga a reajustar automatismos en la línea defensiva y priva al técnico de uno de sus jugadores más fiables, tanto por consistencia atrás como por su capacidad para aparecer por dentro y sumar en la construcción.
Con la plantilla instalada ya en Hungría y afinando los últimos detalles, el escenario está servido: un Arsenal campeón de liga, un PSG que se aferra a su trono europeo, y un parte médico que, salvo la baja de White, se inclina del lado de los ingleses. Timber listo para empezar, Raya encaminado a reaparecer, Madueke disponible para agitar el partido.
La temporada ya es grande. La cuestión, ahora, es si este Arsenal está preparado para convertirla en legendaria.






