Frustración de Thomas Tuchel por fotógrafos en el himno nacional
Thomas Tuchel salió ante los micrófonos con el gesto duro, todavía atravesado por algo más que el resultado. Lo que debía ser uno de los momentos más emotivos de su carrera quedó, según él mismo confesó, empañado por un detalle tan prosaico como decisivo: una muralla de fotógrafos.
El técnico explicó que el protocolo previo al partido le estropeó una escena que llevaba décadas imaginando. Durante el himno nacional, cuando los entrenadores suelen clavar la mirada en sus jugadores y dejar que la piel se erice, Tuchel se encontró mirando otra cosa.
“Estoy suplicando a la FIFA que cambie la posición de los fotógrafos en el himno nacional, porque no pude ver a mi equipo”, lamentó. “Era un momento muy especial, y estaba delante de una pared de 50 fotógrafos y no pude ver ni a un solo jugador”.
No levantó la voz, pero la frustración se notaba en cada palabra. Para un entrenador que ha pasado por las noches más grandes del fútbol europeo, esta ceremonia tenía un peso distinto. No era un trámite. Era un símbolo.
“Arruinó un poco mi experiencia. Es muy emotivo”, admitió. Y ahí asomó el Tuchel más íntimo, el que se remonta a los orígenes, lejos de los focos, cuando todavía no existían ni las ruedas de prensa masivas ni los flashes constantes.
“Cuando era joven y empecé a entrenar, esto era demasiado grande incluso para soñarlo”.
La escena que él había imaginado desde entonces —el himno, el equipo alineado, el cruce de miradas con sus jugadores antes de la batalla— quedó tapada por una barrera de cámaras buscando la mejor foto. Un instante pensado para el recuerdo personal convertido en un encuadre colectivo.
Tuchel no pidió privilegios ni excepciones. Pidió un cambio. Un simple reajuste de posición para que el próximo entrenador que llegue a ese mismo punto no tenga que vivirlo a través de una lente ajena. En un fútbol cada vez más colonizado por la imagen, su queja deja una pregunta incómoda: ¿quién está ocupando realmente el primer plano en los grandes partidos, los protagonistas… o quienes los fotografían?






