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Liverpool aplaza el regreso de Jarell Quansah: un año más de espera

Liverpool ha tomado una decisión con frío cálculo sobre uno de los nombres que más nostalgia despierta en Anfield. Jarell Quansah, central formado en la casa y viejo favorito de Jürgen Klopp, no volverá este verano. El plan pasa por esperar un año… y pagar menos.

El defensa de 23 años salió rumbo a Bayer Leverkusen el pasado verano en una operación que podía alcanzar los 35 millones de libras. Desde entonces, su trayectoria ha despegado. Suma 43 partidos en todas las competiciones con el campeón alemán y se ha ganado un sitio en la selección de Inglaterra para el Mundial de este verano. Un salto de categoría que no ha pasado desapercibido en Merseyside.

En Liverpool observan cada paso. No solo lo que haga en la Bundesliga, también si es capaz de ganar peso en el equipo de Thomas Tuchel en el gran escaparate internacional. Pero, por ahora, solo observan.

Un mercado de centrales en ebullición

Según el medio alemán BILD, el club ya ha puesto sobre la mesa la posibilidad de activar la cláusula de recompra incluida en el traspaso a Leverkusen. No es un simple ejercicio de nostalgia: la situación en la zaga empieza a exigir decisiones de calado.

El futuro de Ibrahima Konaté está abierto y su nombre ya circula en los despachos cuando se habla de salidas potenciales. Virgil van Dijk, líder absoluto de la defensa durante casi una década, tiene 34 años y solo un año más de contrato. Joe Gomez, comodín defensivo y uno de los jugadores más versátiles de la plantilla, también ha sido vinculado con una posible marcha.

Arne Slot no llega desarmado. Jeremy Jacquet se incorporará desde Rennes este verano y Giovanni Leoni apunta a estar disponible para la pretemporada tras superar una grave lesión de ligamento cruzado. Aun así, el dibujo es claro: si se van piezas importantes y el capitán entra en la recta final de su contrato, la línea defensiva necesita algo más que parches.

Ahí encaja el nombre de Quansah. Pero no a cualquier precio. Ni en cualquier momento.

Una cláusula que baja… y un futbolista que crece

La operación está condicionada por un detalle clave del acuerdo con Bayer Leverkusen. Liverpool se guardó una cláusula de recompra que fija el precio del central en 80 millones de euros (69,4 millones de libras) para este verano. Una cifra que, en Anfield, consideran excesiva para un jugador que dejaron salir hace apenas un año.

La puerta, sin embargo, no se cierra. Se entorna. El mismo informe apunta a que el club inglés ha decidido esperar a 2025, cuando esa cláusula se reducirá hasta los 60 millones de euros (52 millones de libras). Veinte millones menos por el mismo jugador… y, si se cumplen las previsiones de la dirección deportiva, un jugador todavía mejor.

En Liverpool no solo miran el balance económico. Internamente se valora que Quansah disponga de un año más para consolidarse en un vestuario campeón, asumir más responsabilidades y pulir su carácter de líder. La idea es clara: si vuelve, que lo haga para pelear de inmediato por un puesto fijo en el once, no como una apuesta a medio plazo.

De favorito de Klopp a pieza codiciada

El cariño por Quansah en Anfield no es retórica. En los últimos meses de Jürgen Klopp en el banquillo, el central de la academia llegó a situarse por delante de Konaté en algunas alineaciones. El técnico alemán veía en él temple, personalidad y una salida de balón que encajaba con su modelo de juego.

Por eso su marcha a Leverkusen dolió en parte al entorno, aunque se entendió como un paso necesario para que el jugador encontrara minutos regulares al máximo nivel. El tiempo ha dado la razón a esa apuesta.

En Alemania, Quansah no solo ha jugado, ha respirado fútbol de élite semana tras semana. Lo ha explicado él mismo hace apenas unas semanas: el cambio de país y de contexto le devolvió la ilusión tras una última temporada complicada en Inglaterra.

“Lo he disfrutado muchísimo, la verdad. Ha sido refrescante para mí”, reconocía el central. “He vuelto a amar el fútbol. Poder jugar cada semana contra algunos de los mejores equipos del mundo, mostrar de lo que soy capaz, lo que puedo dar a este equipo y a los aficionados. Lo he disfrutado de verdad, pero esto no ha terminado. Tenemos un mes importante por delante”.

No es solo una cuestión deportiva. El propio jugador admitió que abandonar Liverpool después de 17 años no fue sencillo. Cargar con la etiqueta de canterano de un gigante europeo y, de repente, tener que construir una carrera lejos de casa, no es un tránsito menor. “Nunca es fácil irte a otro país”, decía, subrayando la presión que implica salir de un club de ese tamaño para empezar casi de cero.

Hoy, ese “casi de cero” se ha transformado en un defensor asentado en uno de los proyectos más sólidos de Europa.

Liverpool mira al futuro… y a Alemania

En este escenario, Liverpool se mueve con paciencia. No se lanzará este verano a por Quansah, pese a la tentación de repescar a un central que ya conoce el club, el entorno y la exigencia de Anfield. El cálculo es doble: económico y deportivo.

Esperar un año significa ahorrarse 20 millones de euros y permitir que el jugador llegue todavía más hecho, con un Mundial a sus espaldas y un rol más pesado en Leverkusen. Significa también asumir un riesgo: que su cotización se dispare, que otros gigantes europeos entren en la puja o que el propio futbolista decida que su futuro pasa por seguir en la Bundesliga.

Mientras tanto, Slot empezará su etapa con una defensa en transición, con jóvenes como Jacquet y Leoni entrando en escena y con decisiones por tomar sobre Konaté, Gomez y el propio Van Dijk.

En el horizonte, una pregunta late con fuerza: cuando la cláusula baje y el teléfono suene en Leverkusen, ¿estará Jarell Quansah listo para volver a casa… y será Liverpool capaz de dejar pasar esa oportunidad por segunda vez?