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Mateus Fernandes, la gran apuesta de Jason Wilcox para el Manchester United

El plan de Jason Wilcox en el Manchester United tiene un nombre subrayado en rojo: Mateus Fernandes. El director de fútbol de los ‘Red Devils’ no solo ha dado luz verde a la operación; la está empujando personalmente para que el centrocampista del West Ham United termine en Old Trafford.

Mientras el club ya tiene encarrilado el fichaje de Ederson Silva desde Atalanta, apuntado como relevo natural de Casemiro en el equipo de Michael Carrick, el trabajo en la sala de máquinas no se detiene ahí. El United quiere renovar su centro del campo de arriba abajo, con juventud, energía y margen de crecimiento. Ahí entra Fernandes.

Un mercado agresivo en el centro del campo

El United se mueve en varios frentes. Confía en cerrar también a Elliot Anderson, objetivo al que ya intentó sin éxito llegar el Manchester City. Pero ahí choca con la realidad del mercado: Nottingham Forest pide más de 100 millones de libras por el centrocampista, una cifra que en Old Trafford consideran excesiva.

Esa postura ha abierto la puerta a alternativas más asequibles. Entre ellas, una destaca con fuerza: Mateus Fernandes, 21 años, internacional con Portugal, y uno de los pocos activos de élite que le quedan al West Ham tras el descenso al Championship.

El club de Londres ha tasado a su jugador en 80 millones de libras, pese al golpe deportivo y económico del descenso. Una postura firme, casi desafiante, que no ha asustado al United, donde la admiración por el portugués viene de lejos.

El vínculo Wilcox–Fernandes

El interés de Wilcox no nace en Manchester. Se remonta a su etapa en el Southampton, donde fue pieza clave para que los ‘Saints’ se adelantaran en 2024 y cerraran la llegada del centrocampista, antes de que el director de fútbol cambiara la costa sur por Old Trafford.

Ese pasado compartido pesa. Según distintas informaciones, Wilcox ha mantenido una relación cercana con el entorno del jugador y ahora la está utilizando como palanca. TEAMtalk detalla que el dirigente del United ha contactado personalmente con los agentes de Fernandes y que esa relación de larga duración podría ser decisiva para ganar la carrera frente a otros clubes interesados.

En Manchester están convencidos de que el portugués está preparado para dar el salto. Wilcox ha seguido de cerca sus actuaciones con el West Ham y ha quedado impresionado por su capacidad para sostener el centro del campo incluso en un contexto tan complejo como una temporada que termina en descenso. Dentro del club se cree que puede no solo adaptarse, sino brillar con la camiseta del United.

Salario, contexto y ventaja competitiva

El aspecto económico también juega su partido. Fernandes cobra actualmente unas 70.000 libras semanales en el West Ham, pero, tras el descenso, su salario se reducirá a la mitad la próxima temporada. Un detalle clave.

Según ‘The Guardian’, el copropietario del United, Sir Jim Ratcliffe, estaría en disposición de igualar el salario que el jugador habría percibido en la campaña 2026/27 si el West Ham se hubiera mantenido en la Premier League. En otras palabras: el United puede devolver al portugués a un rango salarial de élite mientras le ofrece un escenario deportivo muy superior.

Para un futbolista de 21 años, internacional, con un club en Championship y un recorte de sueldo en el horizonte, la llamada de Old Trafford pesa. Y mucho. De hecho, ya en mayo se informaba de que Fernandes estaba “extremadamente interesado” en un traspaso al United.

Ese interés no se ha enfriado. Al contrario: las últimas 48 horas han sido intensas. Fabrizio Romano ha confirmado en su canal que el United mantiene conversaciones directas con los agentes del jugador. Se ha hablado de todo: coste potencial del traspaso, estructura del pago y condiciones salariales.

Acelerón hacia 2026

En Manchester no se conforman con un simple sondeo. Las informaciones apuntan a que el club ha acelerado su ofensiva y que Wilcox ve en Fernandes una pieza clave para el verano de 2026, cuando el rediseño del centro del campo debería estar ya muy avanzado.

La estrategia es clara: aprovechar la situación delicada del West Ham, la rebaja salarial automática y la relación personal de Wilcox con el jugador para colocarse en una posición casi inalcanzable para el resto. En el entorno del United se respira confianza: si la batalla final se reduce a convencer al futbolista, creen que será muy difícil arrebatarles la ventaja.

El West Ham, por su parte, se aferra a su precio de salida. Sabe que tiene entre manos a uno de los pocos jugadores con mercado ‘top’ pese al descenso y no quiere regalarlo. La cifra de 80 millones marca el inicio de cualquier conversación, no el final.

La cuestión ya no es si el United quiere a Mateus Fernandes. Eso está fuera de duda. La verdadera incógnita es otra: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar el club —y hasta dónde forzará el propio jugador— para que ese interés termine convirtiéndose en la próxima gran pieza del nuevo proyecto de Old Trafford?

Mateus Fernandes, la gran apuesta de Jason Wilcox para el Manchester United