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Sandro Tonali se une a Tottenham para liderar la reconstrucción

Tottenham ya no susurra en el mercado. Grita. El club londinense ha cerrado el fichaje de Sandro Tonali desde Newcastle United por 100 millones de libras, el traspaso más caro de su historia y uno de los grandes golpes del verano en la Premier League.

El centrocampista italiano, que superará las 275.000 libras semanales de salario, llega decidido a ponerse a las órdenes de Roberto De Zerbi, compatriota y nuevo arquitecto de un proyecto que ha pasado de sobrevivir a la permanencia a declararse en abierta rebelión contra la mediocridad.

De Zerbi, el imán que cambió el rumbo

Tonali no lo escondió. En declaraciones a Sky en Italia la semana pasada, admitió que De Zerbi tuvo un “papel enorme” en su decisión de elegir Tottenham pese al interés de otros gigantes, entre ellos Manchester City. Quería Londres por “estilo de vida y familia”. Quería a De Zerbi para su fútbol.

El propio jugador lo reforzó al pisar el norte de la capital. En la web oficial del club, describió su llegada casi como un flechazo: “Estoy muy feliz de estar aquí. Cuando llegué al club, fue fantástico. La gente decía que había cuatro o cinco clubes; solo había uno. Hablé con el entrenador casi dos horas sobre el club, los aficionados, el estadio y nuestro fútbol. Fue como magia porque supe de inmediato que tenía que firmar por Tottenham”.

No es una frase vacía. De Zerbi conoce a Tonali desde lejos pero desde muy pronto: siguió su crecimiento en la cantera del Brescia, el club de su ciudad natal. Ahora, por fin, se cruzan en el mismo vestuario. El técnico lo dejó claro: “Sandro es un jugador especial y un gran fichaje para nuestro club. Lo he seguido durante mucho tiempo y estoy muy feliz de trabajar con él ahora. Por sus cualidades, hubo mucho interés este verano, pero él tuvo muy clara su voluntad de venir a Tottenham”.

Un verano de chequera desatada

El fichaje de Tonali no es un movimiento aislado, es la confirmación de un giro radical. En apenas una semana, Spurs ha pulverizado dos veces su propio récord de traspaso: primero con los 85 millones pagados a West Ham por Mateus Fernandes; ahora con los 100 millones destinados a Newcastle por el italiano.

Solo con Fernandes y Tonali, el gasto ya asciende a 185 millones. Y el total de la ventana se dispara a 237 millones, superando los 225 millones invertidos en el verano de 2023, hasta hoy su máximo histórico.

El listado de incorporaciones habla por sí solo: Jan Paul van Hecke (52 millones desde Brighton), Andy Robertson, Marcos Senesi y Martin Dubravka, todos a coste cero. Tonali se convierte en el sexto fichaje del verano y la sensación es que De Zerbi no ha terminado. Primero blindó defensa y centro del campo; ahora apunta claramente a la delantera.

El contexto explica la urgencia. Dos temporadas consecutivas terminando en el puesto 17, salvando la categoría en la última jornada, dejaron un mensaje interno contundente: “Nunca más”. El club ha decidido que el dinero que genera el imponente estadio —uno de los más rentables del mundo— deje de ser un argumento contable y se convierta en músculo deportivo.

La propiedad, la familia Lewis, junto al director ejecutivo Vinai Venkatesham y el presidente no ejecutivo Peter Charrington, ha prometido que los ingresos del estadio y del negocio se traducirán en un equipo competitivo. Este verano, la familia Lewis ha inyectado 100 millones adicionales para el funcionamiento diario del club, que elevan la cifra a 200 millones desde 2025. No son fondos destinados directamente a fichajes, pero sí sostienen una estructura que ahora se atreve a pagar salarios y traspasos al nivel de la élite.

Habrá salidas. El club necesita hacer hueco en la plantilla y, con menos partidos tras caer de las competiciones europeas, no puede acumular efectivos sin medida. Nombres como Lucas Bergvall, Luka Vuskovic, Cristian Romero, Pape Matar Sarr o Richarlison podrían generar ingresos significativos. De momento, ya han acordado la venta de Vuskovic a Brighton por 50 millones, una operación que equilibra en parte la balanza tras el desembolso por Fernandes y Tonali.

Tonali, el centro del nuevo Tottenham

En lo futbolístico, la apuesta es clara: dominar donde antes sufrían. Paul Merson, analista de Sky Sports, lo resumió sin rodeos: “Tonali es un fichaje muy bueno, es uno de mis jugadores favoritos en la Premier League, es un centrocampista de verdad”. Y ahí estaba la herida: “Siempre que he visto a Tottenham, me parece que se ve superado en el centro del campo, nunca domina los partidos”.

Ahora, con Tonali y Fernandes, De Zerbi intenta corregir precisamente ese déficit. “El entrenador ha llegado, ha señalado el problema y ha traído dos centrocampistas muy buenos”, apuntó Merson, convencido de que Spurs “tendrá una buena temporada el año que viene”, aunque con un matiz inquietante: la derrota ante Aston Villa al final del curso pasado, que pudo haber enviado a Tottenham al descenso con otro resultado, podría volverse clave si la próxima pelea por la Champions se decide por un cuarto o quinto puesto. Una oportunidad perdida que podría pesar más adelante.

Tonali, por su parte, ya ha saboreado el ambiente del Tottenham Hotspur Stadium como rival. “He jugado contra Tottenham algunas veces y siempre encontré una gran atmósfera creada por grandes aficionados. No puedo esperar para empezar la temporada”, confesó. Ahora, ese rugido jugará a su favor.

Un adiós caro, pero calculado, en Newcastle

En Newcastle, la operación se vive con una mezcla de nostalgia y pragmatismo. El club pagó 55 millones a AC Milan por Tonali en el verano de 2023 y ahora ingresa 100 millones. Una plusvalía de 45 millones que abre una ventana de oportunidades en el mercado.

La sensación interna es que este dinero ofrece margen para reforzar varias zonas de la plantilla con talento de alto potencial. El primer movimiento ya está en marcha: la llegada del extremo Bazoumana Toure desde Hoffenheim por 42 millones. Y no será el último. En paralelo, fuentes de ambos clubes descartan que Newcastle haya presentado una oferta por el centrocampista de Spurs Archie Gray.

Tonali se despidió de Newcastle con una carta sentida en Instagram. Recordó su llegada hace tres años “sin saber muy bien qué esperar” y agradeció a todos los que no se ven en cámara en el día a día del club, al cuerpo técnico, a sus compañeros y, de forma especial, a Eddie Howe, al que definió como una figura guía que siempre estuvo de su lado. Pero reservó sus palabras más emotivas para la grada.

“Cuando las cosas fueron difíciles para mí, vosotros estabais ahí. Ni un solo día me sentí solo. Lo sentí cada vez que estuve en St James' Park. Eso es algo que llevaré conmigo el resto de mi vida”, escribió, antes de evocar el título levantado en Wembley, un trofeo que, aseguró, fue para los aficionados que nunca dejaron de creer.

“Este ciudad me dio más que fútbol. Me dio un hogar”, añadió, recordando que su hijo nació durante su etapa en el club. Cierra una etapa con familia y recuerdos, y abre otra en Londres con el peso de un fichaje récord y la expectativa de liderar una revolución.

Un club que deja de mirar hacia abajo

Tottenham ha gastado 237 millones en este mercado. Ha cambiado su discurso financiero. Ha entregado las llaves del proyecto a un técnico con ideas reconocibles y carácter. Y ha construido su nueva columna vertebral alrededor de un centrocampista que no se esconde, que pide el balón y que entiende el juego desde el mando.

La pregunta ya no es cuánto puede gastar Spurs. La pregunta, a partir de ahora, es si este giro ambicioso será suficiente para que el club deje definitivamente de coquetear con el abismo y vuelva, por fin, a pelear con naturalidad en la mesa de los grandes.

Sandro Tonali se une a Tottenham para liderar la reconstrucción