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Seguridad en el Mundial: El aviso de Alfaro tras el golpe a Enciso

SANTA CLARA, California – Paraguay empató 0-0 con Australia y salió del San Francisco Bay Area Stadium con algo más que un punto y la incertidumbre deportiva. Salió también con un aviso serio sobre la seguridad de los jugadores en plena Copa del Mundo.

El golpe lo puso Julio Enciso.

Un choque que heló el estadio

Segundo tiempo, balón dividido cerca del arco australiano. Enciso acelera, huele una ocasión, ataca el espacio. Alessandro Circati se cruza, lo encierra, lo lleva al límite de la línea de fondo. La jugada, que parecía una disputa más en el área, terminó con el paraguayo estampado contra una valla publicitaria a ras de césped, justo detrás del arco.

El estadio se quedó en silencio unos segundos. Enciso quedó tendido, tocado, mientras sus compañeros miraban al banco y el cuerpo técnico contenía la respiración. El atacante se levantó con dificultad, visiblemente dolorido, pero decidió seguir en el campo y completó el partido. El golpe, sin embargo, dejó una imagen que va más allá del 0-0.

Para Gustavo Alfaro, esa escena no puede quedar en anécdota.

Alfaro levanta la voz

En la sala de prensa, el seleccionador paraguayo no se limitó a analizar el punto ni la tabla. Fue directo a lo que le preocupaba.

“Creo que quizá si hubiera más espacio sería mejor, porque por supuesto hay mucha intensidad cuando estamos jugando, y a veces si un jugador se desestabiliza, puede caer y lesionarse y estas cosas pueden pasar”, advirtió Alfaro tras el encuentro. “Así que quizá tengamos que pensar en eso y reevaluarlo”.

El mensaje apunta a la colocación de las vallas publicitarias a pie de campo, cada vez más cercanas a la línea de fondo en los grandes torneos. El negocio aprieta, pero los cuerpos chocan. Y el técnico argentino no quiere que la próxima caída termine en lesión grave.

El incidente con Enciso refuerza una preocupación que muchos entrenadores comentan en voz baja: la frontera entre el espectáculo y el riesgo físico se está estrechando demasiado.

Paraguay se recompone… y espera

En lo estrictamente futbolístico, el empate deja a Paraguay en una cuerda floja calculada. Tercero del Grupo D, por detrás del líder Estados Unidos y de Australia, ambos ya clasificados a los octavos de final, el equipo de Alfaro deberá mirar de reojo el resto de la fase de grupos para saber si se mete entre los ocho mejores terceros.

La reacción del plantel, sin embargo, sostiene el optimismo del entrenador. Venían de un golpe duro: el 4-1 encajado ante Estados Unidos en el debut. Un resultado que, en muchos equipos, deja cicatrices profundas.

“Recuperarnos de un resultado tan duro fue realmente difícil para nosotros, y a pesar de eso, nuestro equipo ha sido muy sólido en los últimos dos partidos”, valoró Alfaro, visiblemente satisfecho con la respuesta anímica de sus jugadores.

Paraguay, herido en el orgullo tras el estreno, se abrochó atrás, ajustó líneas y se hizo competitivo. No brilló ante Australia, pero compitió, se mantuvo firme y se ganó el derecho a seguir soñando con la clasificación.

Entre la ilusión y la advertencia

La selección guaraní vive ahora en una doble espera. Por un lado, la matemática: los resultados de los otros grupos dictarán sentencia sobre su futuro inmediato en el torneo. Por otro, la respuesta institucional: ¿escucharán los organizadores el aviso de Alfaro sobre la seguridad en la zona de los carteles publicitarios?

Enciso terminó el partido. Paraguay sigue vivo. Pero el Mundial camina sobre un filo incómodo: basta un resbalón, una carrera descontrolada, un choque contra una valla mal ubicada para que la fiesta se convierta en problema.

La pelota sigue rodando. La pregunta es si alguien se animará a mover también las vallas antes de que sea demasiado tarde.