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Wayne Rooney critica a Salah y aconseja a Slot

Wayne Rooney no se anduvo con rodeos. Para el histórico delantero del Manchester United, Arne Slot tiene que marcar territorio en Anfield. Y el primer golpe de autoridad, según él, pasa por dejar fuera a Mohamed Salah del último partido de la temporada ante Brentford.

Todo, por un mensaje en redes sociales que ha encendido el vestuario y el debate.

El “heavy metal” de Klopp, en el centro de la tormenta

Salah rompió el silencio público reclamando el regreso al “heavy metal” futbolístico asociado a Jürgen Klopp. Un comentario breve, pero interpretado de inmediato como un dardo directo al actual enfoque táctico de Slot.

Para Rooney, la línea se ha cruzado.

En su programa, The Wayne Rooney Show, el ex capitán de Inglaterra se declaró decepcionado por la forma en que la estrella egipcia está gestionando sus últimos días en Merseyside. Recordó todo lo que Salah ha dado al club, pero no suavizó el golpe: entiende ese mensaje como una crítica abierta al entrenador… y como una confesión encubierta de que Salah añora otro tipo de fútbol.

Rooney fue más allá: aseguró que el propio Salah ya no está preparado físicamente para ese ritmo. A su juicio, “sus piernas ya no le dan” para sostener un juego de alta intensidad durante 90 minutos, semana tras semana.

Un “granada” en el vestuario

Para Rooney, el mensaje del egipcio no solo apunta a Slot. También compromete al grupo que seguirá en el club cuando él ya no esté.

En su análisis, Salah ha “lanzado la granada” y ha dejado a sus compañeros expuestos, obligados a convivir con la idea de que la gran figura del equipo no confía en el proyecto actual. El contexto agrava la situación: el delantero ya fue apartado del once en un tramo anterior del curso tras acusar públicamente a Slot y al club de haberlo dejado “bajo el autobús” por su pérdida de protagonismo.

Nadie discute la dimensión histórica de Salah en Anfield: 257 goles con la camiseta del Liverpool, un lugar asegurado en el panteón del club. Pero Rooney ve en sus últimas salidas públicas un intento claro de desviar el foco de un bajón de rendimiento.

Los números le respaldan. Tras ganar la Premier League la pasada temporada y firmar 29 goles ligueros, el egipcio solo suma 12 tantos en 40 partidos en todas las competiciones en la presente campaña, con el equipo encaminado a terminar quinto.

Rooney lo interpreta como un gesto de autoprotección: Salah, sostiene, intenta justificarse ante la afición y ante sí mismo tras un año muy por debajo de su nivel. Lo define como un comportamiento “egoísta”, repetido ya en dos ocasiones, y remarca que el delantero sabe exactamente qué efecto tienen sus palabras dentro de un vestuario.

La lección de Ferguson que Rooney quiere para Slot

Para reforzar su postura, Rooney tiró de memoria propia. Recordó un episodio con Sir Alex Ferguson que marcó el final de su etapa en Old Trafford: una discusión con el técnico que terminó con él fuera de la convocatoria en el último partido del legendario entrenador en el estadio del United.

El mensaje que extrae es sencillo: el entrenador manda. Y si un jugador cruza ciertas líneas en público, la respuesta tiene que ser contundente, aunque se trate de una leyenda del club.

Por eso, Rooney fue tajante al hablar de lo que haría en el lugar de Slot: no solo dejaría a Salah fuera del once, ni siquiera del banquillo. Lo apartaría del estadio en la despedida de la temporada. Ni vestuario, ni pasillo, ni ovación final.

Admite que duda de que Slot se atreva a llegar tan lejos. Pero insiste en que, si quiere proteger su autoridad y evitar que un jugador que está de salida condicione el futuro del proyecto, ese sería el gesto definitivo.

¿Despedida merecida… o no?

Rooney no niega el peso histórico de Salah. Reconoce que, por todo lo que ha hecho en la Premier League, el egipcio merece una despedida a la altura de su trayectoria.

La pregunta es si también la merece después de estos dos episodios públicos contra su propio entrenador.

Para el ex delantero, el desenlace es triste: uno de los grandes iconos de la competición puede acabar marchándose envuelto en polémica, con la sensación de haber tensado la cuerda hasta el final.

Un Liverpool sin miedo ni colmillo

El caso Salah estalla, además, en un contexto deportivo delicado. La defensa del título se ha desplomado. El Liverpool ha perdido ritmo, puntos… y algo todavía más simbólico: el miedo que imponía Anfield.

Rooney señaló un detalle que, para él, resume el cambio. Antes, los rivales llegaban con un plan claro: aguantar los primeros minutos y, sobre todo, silenciar a la grada. Ahora, sostiene, es el propio Liverpool el que apaga a su público al no presionar con la ferocidad de otras temporadas.

Esa falta de intensidad no solo erosiona resultados. Diluye la atmósfera que convertía Anfield en uno de los campos más intimidantes de Europa. Y alimenta la frustración de unos aficionados que empiezan a mirar al banquillo y al césped con la misma inquietud.

Rooney incluso se atrevió a señalar que algunos jugadores parecen haber “bajado los brazos” en este tramo final. Un síntoma especialmente grave cuando se habla de un grupo que hace apenas un año levantaba la liga.

Slot, entre la paciencia y la exigencia

En ese escenario, el técnico neerlandés se mueve sobre una cuerda fina. Rooney reconoce que está dividido: por un lado, la temporada actual invita a la crítica; por otro, el título del curso pasado le da crédito y, en su opinión, justifica que se le conceda más tiempo para enderezar el rumbo.

Pero el tiempo, en clubes de este tamaño, siempre va acompañado de decisiones difíciles. Y la gestión del caso Salah puede convertirse en el primer gran examen de liderazgo para Slot.

¿Marcará territorio y se impondrá, cueste lo que cueste, o intentará encajar a su estrella en una despedida pacífica pese a las heridas abiertas? En Anfield, la respuesta dirá mucho más del futuro del proyecto que cualquier rueda de prensa.