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Greenwood, el goleador que enciende el mercado: Roma acelera

El nombre de Greenwood vuelve a encender el mercado. Después de una temporada descomunal con el Marseille, el delantero de 24 años se ha colocado en el centro de una puja que promete marcar el verano en Europa.

Los números hablan solos: 26 goles y 11 asistencias en 45 partidos oficiales. Producción de estrella, ritmo de líder ofensivo y una candidatura seria al premio de mejor jugador de la Ligue 1. Con ese escaparate, era cuestión de tiempo que los grandes llamaran a la puerta.

Roma aprieta el acelerador

Según La Gazzetta dello Sport, la Roma ha dado un paso al frente. El club giallorosso ha intensificado las gestiones para cerrar el fichaje del atacante, hasta el punto de que el padre de Greenwood ya habría establecido contactos directos con la entidad italiana para explorar un traspaso al Stadio Olimpico.

La Roma llega a esta negociación con un argumento clave: la clasificación para la próxima Champions League. Ese billete europeo no solo refuerza el atractivo deportivo del proyecto, también mejora su capacidad para afrontar una operación de alto coste y convencer al jugador de que su siguiente salto competitivo puede estar en la Serie A.

Las relaciones fluidas entre la Roma y el Marseille también juegan su papel. No garantizan nada, pero sí allanan una negociación que, por el contexto económico del club francés, será tan delicada como decisiva.

Marsella, obligado a vender caro

El Marseille no quiere vender, pero necesita hacerlo bien. Presionado por la DNCG, el organismo de control financiero del fútbol francés, y sin los ingresos de la Champions tras no lograr la clasificación, el club se ve obligado a generar liquidez antes del 30 de junio, cierre de su ejercicio económico.

La respuesta ha sido clara: precio de salida de 50 millones de euros por Greenwood. Nada de gangas de última hora. Una cifra alta, pero alineada con su impacto en el campo y con el impulso que le ha dado su nominación a mejor jugador de la Ligue 1. El mensaje es transparente: solo se sentarán a negociar en serio con clubes dispuestos a acercarse a esa valoración.

La intención es evidente: evitar ofertas a la baja que intenten aprovechar la necesidad económica del club. El Marseille quiere vender desde la fuerza deportiva, no desde la urgencia financiera.

Una carrera a varias bandas

La Roma, hoy, parece ir en cabeza. Pero no corre sola. Juventus, Atlético de Madrid y Borussia Dortmund llevan meses siguiendo la situación del delantero nacido en Inglaterra. Todos han sido vinculados con él, todos han tomado nota de su explosión en Francia.

A ese grupo se suman clubes de la Saudi Pro League, dispuestos a pujar fuerte en lo económico. Sin embargo, las informaciones apuntan a que Greenwood prefiere seguir en el fútbol europeo. Quiere alta competición, grandes ligas, escaparates de primer nivel. Ese matiz puede inclinar la balanza hacia la Roma o hacia otro gigante continental.

Cada gol de esta temporada, cada asistencia, ha ido encareciendo la operación. Y cada día que pasa acerca el momento en el que alguno de estos clubes tendrá que decidir si cruza la línea de los 50 millones.

Un jugador en su mejor momento

En medio del ruido, Greenwood ha mantenido un discurso sereno sobre su presente en Francia. En declaraciones recogidas por Foot Mercato, el delantero no ocultó su satisfacción por su rendimiento individual y por el reconocimiento recibido en la Ligue 1.

Reconoció que, colectivamente, el tramo final del curso fue complicado para el Marseille, pero subrayó que a nivel personal ha vivido una gran temporada. Habló de una liga “maravillosa”, de partidos “increíbles” y dejó una frase que resuena con fuerza: “Espero poder quedarme”.

Esa frase choca frontalmente con la realidad económica del club. El Marseille necesita vender y él es, probablemente, su activo más valioso en este momento.

Verano caliente en el Vélodrome

El futuro de Greenwood apunta a convertirse en el gran culebrón del verano en el Marseille. El club debe cuadrar cuentas antes del 30 de junio, la Roma ha movido ficha, otros gigantes europeos acechan y el jugador llega al mercado tras la temporada más productiva de su carrera.

La ecuación es sencilla en el papel: quien llegue a los 50 millones tendrá la llave. La duda está en quién se atreverá a girarla primero. Y si, cuando lo haga, la Roma seguirá al frente de la carrera o habrá perdido su ventaja en un mercado que no perdona la indecisión.