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Haaland lidera a Noruega contra Senegal en la Copa Mundial

Senegal asomó la cabeza, rugió dos veces… y acabó contra las cuerdas. Un doblete de Erling Haaland impulsó a Noruega hacia un 3-2 que deja a los Leones de la Teranga al borde de la eliminación del FIFA World Cup, aferrados ahora a las matemáticas y a lo que hagan los demás.

Ismaïla Sarr respondió con la misma moneda: dos goles, orgullo intacto, pero sin premio colectivo. Senegal se marcha del partido con la sensación de haber hecho lo suficiente para, al menos, no perder. El marcador cuenta otra historia. La que firma un depredador del área como Haaland, que volvió a decidir cuando el partido ardía.

Noruega golpeó en los momentos clave, castigando cada desajuste defensivo senegalés. Cada vez que Senegal parecía meterse de lleno en el duelo, apareció de nuevo la figura del ‘9’ noruego para torcer el guion. El 3-2 final no solo duele por la derrota; duele porque complica de forma dramática el futuro del campeón de África en este torneo.

Senegal, pendiente de la calculadora

El escenario es cruel: Senegal ya no depende de sí misma. Solo puede aspirar a terminar tercera en el Grupo I y necesita que el resto de resultados le tiendan una mano. No es el papel que este equipo había imaginado. No para una generación acostumbrada a competir de tú a tú con cualquiera.

La reacción de Sarr, con ese doblete que mantuvo viva la esperanza hasta el final, ofrece algo de consuelo futbolístico, pero no maquilla la realidad. El margen de error se ha evaporado. Ahora solo queda mirar de reojo otros campos y esperar un giro improbable en la clasificación.

Gouiri rescata a Argelia y da aire a África

La jornada, sin embargo, no fue un desierto absoluto para el fútbol africano. Argelia encontró oxígeno. Lo hizo con un triunfo por 2-1 ante Jordan, sellado en los minutos finales por Amine Gouiri. Un gol tardío, de esos que cambian estados de ánimo y devuelven vida a un vestuario tocado.

Argelia venía de caer frente a la Argentina de Lionel Messi, un golpe duro por la dimensión del rival y por la forma en que se produjo. Contra Jordan, el equipo argelino mostró otra cara: más agresivo, más directo, con la determinación de no dejar escapar otra oportunidad. El premio llegó al final, cuando el partido parecía condenado a la angustia. Gouiri apareció y encendió la noche.

Ese 2-1 no solo sostiene las opciones de Argelia. También evita que la jornada se convierta en un mazazo total para el continente, justo cuando la confianza empezaba a resquebrajarse tras el tropiezo de Senegal.

Ghana–England y DR Congo–Colombia: duelos que pesan

La mirada se desplaza ahora hacia el martes, con dos partidos que pueden redefinir el pulso del torneo para África. Ghana se mide a England en un choque cargado de historia, talento y preguntas por resolver.

Una de ellas tiene nombre propio: Jordan Ayew. Cómo encajarlo, dónde ubicarlo, qué rol darle en un partido de tanta exigencia. Esa “ecuación Ayew” se ha convertido en uno de los grandes dilemas tácticos del cuerpo técnico ghanés. Ghana necesita equilibrio entre la creatividad y la contundencia, y cualquier decisión en el frente de ataque puede inclinar la balanza.

En paralelo, DR Congo se enfrenta a Colombia en otro duelo de alto voltaje. Un partido físico, emocional, con dos selecciones que suelen crecer en escenarios de presión. Para el fútbol africano, estos encuentros no son solo cruces de fase de grupos: son oportunidades para cambiar la narrativa de la jornada tras el golpe sufrido por Senegal.

Senegal ya sabe que su destino está en manos ajenas. Argelia ha demostrado que aún hay margen para la rebelión. Ahora el foco se posa en Ghana y DR Congo. ¿Responderán a la llamada o se impondrá de nuevo el peso de los gigantes?