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Jordan Henderson causa alarma tras victoria de Inglaterra en el Azteca

Jordan Henderson encendió todas las alarmas en el Azteca. El centrocampista de Brentford, convocado pero sin minutos en la histórica victoria de Inglaterra por 3-2 ante México, necesitó atención médica de urgencia y abandonó el césped en camilla… durante las celebraciones.

El partido ya era un caos memorable. Uno de esos choques que se quedan pegados a la memoria colectiva. Jude Bellingham había firmado un doblete fulgurante en apenas 98 segundos para poner a Inglaterra 2-0 arriba en un estadio que rugía. México recortó antes del descanso y obligó a Jordan Pickford a una serie de intervenciones decisivas para sostener la ventaja del equipo de Thomas Tuchel.

Segunda Parte

La segunda parte se convirtió en una prueba de resistencia. La expulsión de Jarell Quansah, tras revisión en el VAR, dejó a los ingleses con diez y metió todavía más ruido en un Azteca ya en ebullición. Harry Kane pareció sentenciar desde el punto de penalti para el 3-1, pero poco después cometió él mismo una pena máxima que Raúl Jiménez transformó para el 3-2. Final a cara de perro, cada balón dividido como si fuera el último.

Los banquillos estallaron. Protests, choques verbales, decisiones arbitrales discutidas. Más de once minutos de añadido alargaron la agonía hasta que el pitido final liberó a Inglaterra. Los jugadores corrieron hacia el fondo donde se agrupaban sus aficionados, y el estadio se llenó con los acordes de “Wonderwall”, coreado a pleno pulmón por toda la plantilla.

Y ahí, en pleno éxtasis, llegó el susto.

En medio del grupo que saltaba y cantaba frente a la grada, un jugador cayó al suelo. Al principio, nadie entendía qué ocurría. En cuestión de segundos quedó claro: era Henderson. El veterano centrocampista, que ni siquiera había participado en el juego pero sí había visto tarjeta amarilla desde el banquillo en el tramo final, se lesionó intentando superar las vallas publicitarias.

Las repeticiones de vídeo mostraron la acción con crudeza: intento de salto, mala caída y un impacto feo en la zona del brazo o la muñeca. La celebración se congeló. El cuerpo médico de Inglaterra salió disparado hacia él y varios miembros del equipo formaron un círculo alrededor para darle intimidad mientras era atendido.

Las caras cambiaron de golpe. De la euforia al nerviosismo. Compañeros mirando de reojo, gestos serios, preguntas sin respuesta inmediata. Henderson terminó siendo colocado con cuidado en una camilla y trasladado hacia el vestuario. Las imágenes parecían mostrar que recibía oxígeno durante el trayecto, señal de que el golpe no había sido un simple susto.

Harry Kane, aún con la adrenalina del partido, intentó restar dramatismo en una entrevista posterior, en la que, con voz aguda por los gritos, bromeó: “Jordan Hendo simplemente se ha caído ahí. Creo que está bien”. Pero, más allá del tono ligero del capitán, lo cierto es que la gravedad exacta de la lesión sigue sin confirmarse.

La noche en Ciudad de México ya era de por sí desbordante: remontadas abortadas, un estadio legendario, un triunfo que se suma a la lista de grandes gestas de Inglaterra lejos de casa. El incidente de Henderson añadió una nota amarga a un partido que lo tuvo todo: goles, polémica, tensión, épica… y un recordatorio de que incluso en la celebración, el fútbol no siempre perdona.

Ahora, mientras los aficionados ingleses guardan en la retina esa versión desatada de su selección en el Azteca, la gran incógnita se centra en el estado del veterano centrocampista. ¿Será solo una anécdota dolorosa de una noche inolvidable o el inicio de un problema serio en plena ruta hacia el Mundial de 2026?

Jordan Henderson causa alarma tras victoria de Inglaterra en el Azteca