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Marvin Ducksch: 14 meses sin conducir tras accidente de alcohol

Marvin Ducksch ha estado muy cerca de arruinar algo más que su temporada. El delantero de Birmingham City escapó de una posible tragedia después de un accidente de coche en plena noche, ocurrido el Lunes de Pascua, horas después de haber salido desde el banquillo en la derrota por 2-1 ante Ipswich Town.

Días después, el caso acabó en el estrado. El alemán, de 32 años, se presentó ante el tribunal de Leamington Spa Magistrates’ Court y se declaró culpable de conducir su Mercedes por encima del límite legal de alcohol.

Los números no dejan lugar a dudas: 53 microgramos de alcohol por cada 100 mililitros de aire espirado, cuando el máximo permitido es 35. Una decisión imprudente, un margen que pudo costar vidas.

El presidente del tribunal, John Kiely, no suavizó el mensaje: “Puede considerarse afortunado, en primer lugar, de no haber muerto usted, y en segundo lugar, de que los otros conductores no hayan muerto. Así de grave es este asunto”, le advirtió desde el estrado.

La respuesta judicial fue contundente. Ducksch recibió una inhabilitación para conducir de 14 meses y una sanción económica total de 20.240 libras. El desglose habla por sí solo: 16.155 de multa, un recargo de 2.000, 85 en costas judiciales y 1.000 libras de indemnización para cada una de las dos conductoras implicadas en la colisión. El tribunal le permitió abonar la cantidad a razón de 2.000 libras mensuales.

En una declaración preparada, el delantero admitió sin rodeos que “sí había consumido alcohol antes de conducir” y que había “rozado un coche que venía de frente y a otro que circulaba detrás”. No hubo intento de negarlo, solo la constatación de un error grave.

La fiscal Lina Akther detalló ante el tribunal los momentos previos al impacto. Según su relato, el propio jugador explicó a los agentes que estaba conduciendo, fue a cambiar la música y se estrelló, sin tener claro cómo había ocurrido. También alegó que intentó esquivar una rama de árbol. Un instante de distracción, una carretera, varios coches implicados. Demasiado riesgo para una sola noche.

La defensa, a cargo de la abogada Julia Morgan, subrayó que Ducksch se preocupó de inmediato por el estado de las otras conductoras. Una de ellas sufrió una hemorragia nasal y lesiones en la frente y el pulgar. No hubo consecuencias irreparables, pero el susto fue mayúsculo.

Morgan también reveló que Birmingham City ya había actuado internamente. El club le impuso una sanción económica y lo dejó fuera de varios partidos tras el incidente. “Ha sido penalizado financieramente y además no se le ha permitido jugar en varios encuentros. Eso ilustra la seriedad con la que se tratan incidentes de esta naturaleza”, expuso la letrada ante los magistrados.

Pese a todo, la entidad ha respaldado públicamente el carácter del jugador. El tribunal recibió referencias personales del club en las que se le describe como un hombre de conducta intachable. Una imagen que choca de frente con la del conductor que esa noche superó el límite de alcohol y terminó embistiendo a otros vehículos.

Sobre el césped, la historia es distinta. Llegado en agosto desde Werder Bremen por 2 millones de euros, el ex de Borussia Dortmund ha firmado una campaña notable en Championship y copas nacionales: 11 goles y 2 asistencias en 36 partidos. Un rendimiento sólido, el de un delantero que se había asentado con rapidez en el fútbol inglés.

Ahora la batalla ya no está solo en el área rival. Durante los próximos 14 meses no podrá ponerse al volante y tendrá que hacer frente a una deuda que se prolongará a plazos. Más importante aún, deberá recomponer su reputación dentro y fuera del vestuario.

El balón seguirá rodando para Ducksch. La cuestión es si este episodio quedará como una lección que marque un antes y un después en su carrera o como la primera grieta de una trayectoria que parecía ir en ascenso.