Logotipo completo Gol y tribuna

PSG viaja con Hakimi y Dembélé para la final ante Arsenal

El campeón no se guarda nada. Paris Saint-Germain ha hecho oficial su lista de convocados para la final de la Champions League del sábado ante Arsenal y la noticia salta de inmediato: Achraf Hakimi y Ousmane Dembélé viajan y entran en la expedición.

Dos dudas, dos buenas noticias para Luis Enrique.

El lateral marroquí no jugaba desde que sufrió una lesión en los isquiotibiales en la ida de semifinales ante Bayern Munich. Dembélé, por su parte, se había lastimado en la última jornada de Ligue 1 frente a Paris FC. Ambos eran serias incógnitas para la gran cita. Su presencia en la lista no garantiza titularidad, pero sí lanza un mensaje claro: estarán disponibles, aunque sea para el tramo decisivo.

Para PSG, la vuelta de Hakimi tiene un peso extra. El curso pasado abrió el marcador en la final contra Inter Milan, aquella noche que terminó en un contundente 5-0 y en la consagración europea del proyecto. Sabe lo que es aparecer cuando el escenario más quema.

Arsenal, campeón de Premier y con hambre

Enfrente estará un Arsenal que llega lanzado, con la Premier League recién conquistada hace menos de una semana y la oportunidad de firmar una temporada histórica. El equipo de Mikel Arteta quiere impedir que PSG revalide el título y completar un doblete que cambiaría de dimensión al club.

La final, con inicio previsto a las 17:00, se presenta como un choque de estados de ánimo. PSG, acostumbrado ya a la presión de las grandes noches europeas. Arsenal, con la confianza disparada tras levantar el trofeo de liga y con una cuenta pendiente: la eliminación del curso pasado precisamente ante el conjunto parisino.

Aquella semifinal todavía escuece en Londres. PSG se impuso por un global de 3-1, rematado en la vuelta con los goles de Fabian Ruiz y del propio Hakimi. El recuerdo flota sobre la previa. Para unos, prueba de jerarquía. Para otros, una herida que reclama revancha.

Timber, el guiño de Arteta

Desde el lado inglés también llegó un guiño optimista en las últimas horas. Jurrien Timber ha sido incluido en la lista de jugadores que viajan a Hungría después de volver a los entrenamientos esta semana. El lateral neerlandés llevaba fuera de los terrenos de juego desde marzo por una lesión muscular en el muslo sufrida ante Everton, que le hizo perderse 14 partidos entre todas las competiciones.

Su presencia en la expedición no deja de ser un impulso emocional para el vestuario de Arsenal, que recupera una pieza más para una final que se jugará al límite de detalles.

Barcola avisa: “Nuestra fuerza es el colectivo”

Mientras tanto, en París, el discurso es de ambición total. Bradley Barcola, uno de los nombres propios del tramo final de temporada, lanzó un aviso directo a Arsenal en declaraciones a los medios del club.

“Es un gran honor jugar una segunda final. Vamos a hacer todo lo posible para ganarla. Intentamos acumular la máxima confianza posible antes de esta final y vamos a trabajar duro para estar preparados”, explicó el extremo.

Y dejó claro cuál considera que es la gran arma del campeón: “De verdad creo que es nuestra fuerza colectiva. El hecho de que ataquemos juntos y defendamos juntos. Jugamos realmente como un equipo, y esa es nuestra mayor fuerza ahora mismo”.

Un mensaje nítido: PSG no se ve como una suma de estrellas, sino como un bloque. Justo el tipo de equipo que suele sobrevivir en las noches grandes.

La lista de PSG para la final

Portería, defensa, centro del campo. Luis Enrique no se guarda cartas. Esta es la convocatoria confirmada por PSG para la final de Champions:

  • Porteros: Chevalier, Safonov, Renato Marin.
  • Defensas: Hakimi, Beraldo, Marquinhos, Zabarnyi, L. Hernandez, Nuno Mendes, Pacho.
  • Centrocampistas: Fabian, Vitinha, Mayulu, Dro, Zaire-Emery, Joao Neves.

Sin sorpresas ruidosas, pero con los nombres que el técnico consideraba imprescindibles. Hakimi y Dembélé, dentro. Barcola listo. El bloque de siempre, afinado.

Arsenal llega como campeón de Inglaterra. PSG, como rey de Europa. Uno busca confirmar una era; el otro, empezar la suya. Mañana, en Hungría, solo quedará sitio para un campeón.