Logotipo completo Gol y tribuna

Ronaldo brilla, Inglaterra empata y Modric hace historia en el Mundial 2026

Cristiano Ronaldo tardó, pero llegó. Y cuando apareció, arrasó. Dos goles, un grito a cámara —“I'm back, I'm back”— y una exhibición colectiva de Portugal para destrozar 5-0 a Uzbekistán y encender de golpe su Mundial en el Grupo K.

En el otro extremo del día, Inglaterra se atascó en un 0-0 gris ante Ghana. Entre ambos partidos, un hito histórico de Luka Modric, la clasificación matemática de varias selecciones y la confirmación de que este Mundial no va a perdonar a nadie que se despiste.

Portugal se suelta: Cristiano manda el mensaje

Roberto Martínez decidió no tocar lo intocable. Mantuvo a Cristiano Ronaldo en el once titular pese a las críticas tras el 1-1 contra DR Congo. Seis minutos bastaron para justificar la apuesta.

Joao Cancelo filtró un balón al área, Ronaldo se giró con un gesto seco y fusiló al primer palo. Gol y récord: es el primer jugador que marca en seis Mundiales. El torneo, por fin, tenía su firma.

El tanto liberó a Portugal. El equipo empezó a jugar a un ritmo que Uzbekistán no pudo seguir. En una falta frontal, todos esperaban el disparo de Cristiano. Amagó. Soltó el balón. Y Nuno Mendes, desde la frontal, conectó un zurdazo raso para el 2-0 en el minuto 17. Una jugada que describió mejor que cualquier frase el rol del capitán: protagonista, pero no único.

El 3-0 llegó antes del descanso. Bruno Fernandes encontró un pase perfecto al espacio, Ronaldo atacó el hueco y definió con frialdad en el 39'. Un gol clásico de su repertorio, pero con un peso especial: con él, se convirtió en el máximo goleador de Portugal en la historia de los Mundiales, por delante de Eusebio.

La segunda parte fue un ejercicio de control. Uzbekistán terminó firmando un autogol en el 60' y Rafael Leão, en el 87', cerró la goleada con el 5-0. Cinco tantos, portería a cero y una sensación clara: Portugal ya está en modo torneo grande.

Tras el pitido final, el grito de Cristiano a cámara fue más que una frase. Era una declaración de intenciones. Después, en zona mixta, rebajó el tono, pero no el mensaje: felicidad por los récords, pero prioridad absoluta al objetivo colectivo y al trabajo del equipo. La noche perteneció a él, pero la ruta es de todos.

En el mismo Grupo K, Colombia sudó mucho más para imponerse 1-0 a DR Congo en Guadalajara. Daniel Muñoz apareció en el minuto 76 para romper un partido que Lionel Mpasi, el guardameta congoleño, había mantenido con vida a base de paradas. Ese gol certificó el pase de Colombia a la siguiente ronda y dejó el grupo con Portugal y los cafeteros marcando territorio.

Inglaterra se apaga ante el muro de Ghana

Lo que debía ser otro paso firme de Inglaterra se convirtió en un frenazo seco. El 4-2 a Croacia había desatado euforia. Ghana se encargó de enfriarla.

El duelo del Grupo L arrancó en un clima enrarecido. Parte de la grada recibió con abucheos a Thomas Partey, que afronta un futuro juicio por violación y agresión sexual, cargos que él niega. El ruido en la salida de los equipos contrastó con el silencio futbolístico que vino después.

El equipo de Thomas Tuchel tuvo la pelota, pero poco más. Ghana, una de las defensas más sólidas del torneo, cerró líneas, achicó espacios y convirtió cada ataque inglés en un ejercicio de paciencia. El dato al descanso fue demoledor: ni un solo disparo a puerta entre ambos conjuntos.

La segunda parte ofreció algo más de vida, pero no el salto que Inglaterra necesitaba. Nico O'Reilly, desde el banquillo, cabeceó al larguero y pareció despertar a los suyos. Harry Kane tuvo la ocasión del partido a cuatro minutos del final y la mandó por encima del travesaño. Dos chispazos, ningún incendio.

El capitán inglés reconoció después que había sido “uno de esos partidos” ante un rival duro de romper, subrayó la posesión y se aferró a la idea de que el punto mantiene a Inglaterra en una “gran posición” en el grupo. El resultado, sin embargo, dejó una sensación distinta: control sin filo, dominio sin colmillo.

El otro foco del encuentro llegó antes de que rodara el balón: Djed Spence pareció evitar saludar a Partey en la fila de apretones de manos. Un gesto breve, pero cargado de simbolismo en un contexto ya inflamable.

Modric, 200 veces Croacia

En el otro partido del Grupo L, Croacia se agarró al torneo con la determinación de quien sabe que se le acaban las oportunidades. Ante Budimir firmó el único gol del 1-0 ante Panamá en el minuto 54, un tanto que mantiene vivos a los balcánicos en la carrera hacia los dieciseisavos.

Pero el marcador fue casi lo de menos. El foco estaba en Luka Modric. El centrocampista alcanzó los 200 partidos con su selección, convirtiéndose en apenas el cuarto jugador de la historia en llegar a esa cifra. Dos centenares de veces vistiendo la camiseta de Croacia, dos centenares de noches sosteniendo un país futbolero sobre sus botas.

El triunfo, ajustado y sufrido, dejó a Panamá matemáticamente eliminada del Mundial y a Croacia respirando aún en el grupo, pendiente de una última jornada que promete ser de cuchillo entre los dientes.

Clasificados, eliminados y un formato sin red

El Día 13 cerró la segunda ronda de la fase de grupos. Desde mañana arranca el tercer y último partido para todos, con la clasificación en juego y muy poco margen para el error.

Ya tienen billete para los dieciseisavos: México (Grupo A), United States (Grupo D), Alemania (Grupo E), Francia (Grupo I), Noruega (Grupo I), Argentina (Grupo J) y Colombia (Grupo K). Siete selecciones que han hecho los deberes con tiempo.

En el lado opuesto, ya están fuera: Haití (Grupo C), Turquía (Grupo D), Túnez (Grupo F), Jordania (Grupo J) y Panamá (Grupo L). Mundial terminado antes de llegar al tercer partido.

El formato aprieta. Los dos primeros de cada grupo avanzan de forma automática y se suman a los ocho mejores terceros. Doce selecciones de los Grupos A, B y C conocerán su destino en el Día 14, con cuentas, calculadoras y miradas de reojo al resto de campos.

El criterio de desempate también cambia el paisaje: primero, el cara a cara entre equipos igualados a puntos; después, la diferencia de goles; luego, los tantos marcados. Si todo sigue igual, entra en juego la puntuación de fair play, calculada a partir de las tarjetas amarillas y rojas. Cada entrada a destiempo puede costar un Mundial.

Trump, el trofeo y la foto final

Fuera del césped, el Mundial también dejó una imagen adelantada al futuro. Gianni Infantino confirmó que Donald Trump entregará el trofeo al campeón el 19 de julio. El presidente de Estados Unidos compartirá escenario con el máximo dirigente de FIFA en la ceremonia final, ambos pasando la copa al capitán ganador.

No será la primera vez que Trump participe en una entrega de trofeos de FIFA. Ya lo hizo en el Mundial de Clubes, cuando prolongó su presencia en el escenario hasta mezclarse con la celebración de Chelsea, una escena que generó sorpresa y críticas. La foto de la final de 2026, esta vez, llegará con la lupa preparada.

Noruega entra a lo grande

Entre tantos números, una imagen distinta: la de Noruega celebrando su pase a las eliminatorias con su ya célebre “Viking Row”. Clasificación asegurada en el Grupo I y una celebración que se ha vuelto viral, sincronizada, poderosa, casi coreografiada para este Mundial.

El Día 13 dejó goles, récords y dudas. Ronaldo encendió su Mundial, Modric agrandó su leyenda, Inglaterra pisó el freno y varias selecciones empezaron a hacer las maletas. Ahora llega el tramo en el que cada pase, cada tarjeta y cada decisión arbitral pueden cambiar un destino. ¿Quién va a estar preparado cuando el margen se reduzca a un solo partido?

Ronaldo brilla, Inglaterra empata y Modric hace historia en el Mundial 2026