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Bruno Fernandes respalda a Carrick como entrenador del Manchester United

Bruno Fernandes no dejó espacio para las dudas. En una noche de premios en Londres, lejos del ruido de Old Trafford pero con el futuro del Manchester United flotando en el ambiente, el capitán lanzó un mensaje nítido: su compromiso con el club es total y su deseo es que Michael Carrick sea el hombre que devuelva al equipo a la cima de la Premier League.

Mientras el anuncio oficial se hace esperar, en el club dan el acuerdo por hecho. A sus 44 años, Carrick tiene un principio de entendimiento para continuar al mando de los Red Devils; en el entorno del United se habla de un tema de “cuándo y no de si” se firmará definitivamente. El técnico viajó a Londres el martes para entregar el premio de la Football Writers’ Association al Futbolista del Año. El galardonado, cómo no, fue su capitán.

Fernandes, de 31 años, vive una temporada de números históricos. El domingo, en el 3-2 ante Nottingham Forest en Old Trafford, alcanzó las 20 asistencias en la Premier League y igualó el récord de pases de gol en una sola campaña. El estadio, entregado, coreó el nombre de Carrick durante el partido. El vestuario y la grada parecen haber elegido.

En ese contexto, el portugués volvió a dejar clara su postura sobre el técnico que tomó el relevo tras la salida de Ruben Amorim en enero. “Hablar de él no es nuevo para mí. Ya dije muchas cosas en el pasado sobre lo bueno que podía ser como entrenador, así que esas palabras siguen ahí”, recordó, reivindicando que su confianza en Carrick no nace de un par de buenos meses, sino de una convicción que arrastra desde hace tiempo.

Después fue más allá, definiendo su propio rol dentro del club. “Obviamente, no está en mis manos decidir quién va a ser el próximo entrenador. Estoy aquí para servir al club. Ya sea un técnico que venga o si él se queda, los serviré de la misma manera”, subrayó. No hay ultimátums, no hay condiciones. Solo una declaración de lealtad al escudo y una apuesta clara por la continuidad del actual entrenador.

La Pregunta Inevitable

La pregunta inevitable llegó: ¿puede Carrick llevar al United de vuelta a la cima de la Premier League? La respuesta de Fernandes fue tan directa como su fútbol entre líneas: “Eso espero, si se queda. Espero que sea el que pueda llevarnos de vuelta a lo más alto de la Premier League porque es lo que todos los jugadores queremos”.

La presión, esta vez, no viene de la grada ni de la directiva, sino de un vestuario que mira hacia arriba. Carrick ha respondido con resultados: 11 victorias en 16 partidos desde que asumió el cargo. Sin ruido, sin grandes gestos, con una línea clara de juego y una autoridad tranquila que ha ido calando en el equipo.

El United cerrará el domingo una temporada extraña, comprimida, casi fugaz: apenas 40 partidos, su campaña más corta en 111 años. Un dato que habla de eliminaciones prematuras y de un curso que se quedó corto en Europa y en las copas, pero que ha abierto una puerta diferente en el banquillo.

El último capítulo será en la costa sur, ante Brighton. Un viaje que, en lo deportivo, puede parecer un simple cierre de calendario. Para Carrick, sin embargo, es algo más: la oportunidad de rematar un tramo final convincente y de dejar la sensación de que este United, por fin, ha encontrado una idea a la que agarrarse.

Bruno ya se ha posicionado. La grada empieza a hacerlo. El club, puertas adentro, se mueve hacia el acuerdo definitivo. Falta la firma, falta el comunicado, falta la foto. Pero la pregunta que sobrevuela no es si Carrick seguirá, sino hasta dónde puede llegar este United si el proyecto se construye, de una vez, alrededor de él.