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El futuro de Camavinga: el Real Madrid escucha ofertas

El futuro de Camavinga, en el ojo del huracán: el Real Madrid escucha ofertas, él se niega a salir

El verano en el Real Madrid apunta a sacudida en el centro del campo. Con José Mourinho decidido a refrescar la sala de máquinas, en el club ya asumen que al menos un centrocampista de peso puede salir. Y, ahora mismo, el nombre que más se repite en los despachos es uno: Eduardo Camavinga.

El francés, de 23 años, viene de otra temporada por debajo de las expectativas. No dio el salto que se esperaba, perdió peso en las rotaciones y llegó a verse superado incluso por Thiago Pitarch en determinados tramos del curso. Para un jugador llamado a ser parte del relevo generacional, el golpe ha sido duro.

Pero el mercado no le ha dado la espalda. Todo lo contrario.

PSG, United y Juventus se mueven

PSG fue el primero en lanzarse con decisión. El club parisino ve en Camavinga una oportunidad de mercado y un regreso de talento francés a casa. Le gusta su versatilidad, su físico, su margen de crecimiento. Y sabe que la situación en el Real Madrid ya no es la de un intocable.

En las últimas horas, según la información del periodista Miguel Serrano, se ha sumado otro gigante: Manchester United. El club inglés está desmontando su viejo centro del campo. Casemiro ya se ha despedido y Manuel Ugarte apunta a seguir el mismo camino. La reconstrucción es profunda y el perfil de Camavinga encaja en ese nuevo proyecto.

United ha preguntado ya por su situación y por las condiciones de un posible traspaso. No es el único: Juventus también se ha interesado por el francés, atenta a cualquier resquicio que abra la puerta del Santiago Bernabéu.

Mientras tanto, el nombre de Aurelien Tchouameni también ha generado miradas desde la Premier League. Pero el foco, ahora, se desplaza claramente hacia Camavinga, mucho más accesible a nivel interno.

El Madrid le pone precio

En el Real Madrid el mensaje es claro: Camavinga ya no está en la lista de “intocables”. El club está dispuesto a escuchar propuestas y ha fijado un precio de salida: 60 millones de euros.

Para PSG, Manchester United o Juventus, esa cifra no supone un muro infranqueable. Todos manejan la capacidad económica suficiente para abordar una operación de ese calibre si deciden ir hasta el final. El coste, por tanto, no es el problema principal.

El choque está en otro lado: la voluntad del jugador.

Camavinga se planta

Camavinga, pese a su temporada gris, no quiere moverse. Ha transmitido cero interés en abandonar el Santiago Bernabéu este verano. Se siente en deuda con el club, cree que todavía no ha mostrado su mejor versión y está decidido a pelear por recuperar su sitio bajo las órdenes de Mourinho.

La competencia en el centro del campo es feroz, el margen de error mínimo, pero el francés no contempla rendirse. Ni siquiera con el ruido creciente del mercado, ni con la etiqueta de “transferible” colgando sobre su nombre.

Quiere quedarse. Quiere demostrar que puede ser importante.

Un verano pendiente de una pieza

El tablero, a día de hoy, está en equilibrio inestable. La situación es “muy fluida”, admiten en el entorno del club. Todo puede girar en función de un solo movimiento: la llegada o no de un nuevo centrocampista.

Si el Real Madrid consigue cerrar el fichaje que busca para reforzar la medular, la necesidad de dar salida a uno de los actuales pesos pesados del centro del campo será inmediata. Y en ese escenario, todas las miradas vuelven al mismo punto: Camavinga aparece como el jugador más prescindible ahora mismo.

PSG, Manchester United y Juventus esperan, atentos, con la sensación de que el tiempo juega a su favor. Los 60 millones no asustan. El dilema está en otra parte: ¿aguantará Camavinga su pulso con el mercado si el club decide que ha llegado la hora de hacer caja con él?