Noruega vence a Costa de Marfil con gol decisivo de Haaland
Costa de Marfil rozó la épica. Lo tuvo en la cabeza de Evann Guessand, en la zurda eléctrica de Amad Diallo y en una segunda parte de enorme personalidad. Pero cuando el reloj se acercaba al final y el empate parecía escrito, apareció Erling Haaland. Otra vez. Siempre él. Gol en el minuto 86 y triunfo por 2-1 para una Noruega que sufrió mucho más de lo que su estrella dejó entrever en el marcador.
Respeto inicial, castigo antes del descanso
El plan marfileño arrancó con cautela. No es casualidad cuando al otro lado se juntan Martin Ødegaard y Haaland, una sociedad que obliga a medir cada paso. La zaga africana se protegió, las líneas juntas, pocos riesgos en salida, pero sin renunciar a morder cuando se abría la puerta.
Yan Diomandé avisó primero, obligando a la defensa nórdica a ajustar. Emmanuel Agbadou se sumó al guion ofensivo y Costa de Marfil empezó a pisar campo rival con más frecuencia. La gran ocasión del primer acto llegó en el minuto 28: Nicolás Pépé, solo y en posición franca, no acertó a dirigir a puerta un remate que pedía red. Fue el tipo de fallo que suele tener factura.
Y la tuvo. Apenas unos instantes después, un despiste marfileño abrió una rendija que Antonio Nusa convirtió en un agujero. Control, decisión y un disparo magnífico que superó a Yahia Fofana para el 1-0 a seis minutos del descanso. Un golpe frío para unos Elefantes que habían hecho méritos para, como mínimo, no ir por detrás.
La entrada de Amad cambia el partido
El encuentro giró tras la hora de juego. Con Elye Wahi y, sobre todo, Amad Diallo en el césped, Costa de Marfil se transformó. El ritmo cambió, el equipo se estiró, la presión se adelantó y Noruega se vio empujada hacia su propia área.
Pépé empezó a encontrar espacios entre líneas, Franck Kessié ganó peso en la frontal y Ørjan Nyland se convirtió en protagonista. El guardameta noruego sostuvo a los suyos con dos intervenciones clave, primero ante Pépé y después frente a Kessié, mientras el partido se inclinaba peligrosamente hacia su portería.
El gol marfileño ya se olía. Llegó en el minuto 74. Pépé filtró un pase preciso y Diallo, con una calma impropia de su edad, cruzó con la zurda, raso, imparable. 1-1 y sensación de justicia. El impulso anímico fue inmediato: los Elefantes olieron sangre y se lanzaron a por la remontada.
Haaland, un susurro… hasta que muerde
Durante buena parte del segundo tiempo, Haaland fue casi un espectador. Aislado, sin demasiados balones claros, lejos del área donde se siente invencible. Costa de Marfil controlaba, mandaba en las segundas jugadas y ganaba casi todos los duelos emocionales.
Pero con jugadores de su calibre, un segundo de desconexión es una condena. En el 86', una mínima descoordinación en la defensa africana bastó. Haaland atacó el espacio, se plantó con ventaja y no perdonó. Definición seca, quirúrgica, para devolver a Noruega al frente cuando el partido parecía haber cambiado de dueño.
El mazazo fue brutal, pero Costa de Marfil no se rindió.
Asedio final y una despedida con orgullo
Con el tiempo ya consumiéndose, los Elefantes tiraron de orgullo. Balones colgados, líneas muy altas, laterales volcados al ataque. Diallo, desatado, obligó a Nyland a firmar quizá la parada del partido con un disparo potentísimo que buscaba la escuadra.
La última imagen, la que quedará grabada, llegó en el añadido. Centro al área, salto perfecto de Evann Guessand, cabezazo cruzado… y el balón que se marcha rozando el poste. Silencio marfileño, alivio noruego. Fue la ocasión del empate, la que habría premiado una segunda parte valiente y ambiciosa.
El 2-1 deja fuera del escaparate mundial a una Costa de Marfil que, pese al golpe, se marcha con sensaciones muy distintas a las que dicta el resultado. Encontró en Amad Diallo un faro ofensivo, confirmó el peso competitivo de Kessié y demostró que puede discutirle el ritmo a selecciones europeas de nivel.
Noruega celebra el triunfo y la pegada de Haaland. Costa de Marfil, en cambio, se va con una pregunta incómoda pero inevitable: ¿cuánto más lejos habría llegado este equipo si su segundo tiempo hubiera sido el punto de partida y no la reacción a contracorriente?
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